Sólo el silencio

Aunque la realidad del ser ha sido establecida de muchas maneras,decirlo no es suficiente: el ser sólo es conocido por experiencia propia.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

ॐ नमः शिवाय

martes, 30 de diciembre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 19 (el destino del ser)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)


19- La controversia sobre si el destino es más fuerte que el libre albedrío o viceversa, sólo es para quienes desconocen su origen. 


Quienes conocen al individuo al que pertenecen, no son tocados por ella.



El Maharshi enseñaba que era inútil discutir y preguntarse si la vida se despliega guiada o movida por el "destino" o el "libre albedrío"...

"En realidad lo que sucede es una MEZCLA de ambos", repetía.

El regidor del cuerpo, y del sentido de individualidad, Dios personal o Iswara, tiene ya un destino para la evolución del cuerpo y su correspondiente karma, o sendero de retorno a la pureza original... Y a la vez, la libertad del alma individual (jiva) consiste en "cómo" lo vive.

El "qué" lo decide Dios, el "cómo" corre por cuenta nuestra, es opcional.

Pero todo esto es válido sólo mientras hay algún tipo de identificación con el cuerpo...

Cuando ya realicé en mi corazón, o tuve un primer vislumbre de mi permanencia inafectada como pura Conciencia, no dependiente de una manifestación determinada o un condicionamiento específico, el karma, el destino y la idea de libre albedrío, terminan ... o, si se quiere, empiezan a terminar.


Pregunta: ¿Hay una cosa tal como el libre albedrío?

Respuesta: ¿El libre albedrío de quién? 
Mientras hay el sentido de hacedor 
hay el sentido del goce y de la voluntad individual. 
Pero si este sentido se pierde por la práctica de la indagación [vichara], 
la voluntad divina actuará y guiará el curso de los aconteceres. 

El destino es vencido por jñana, 
el Auto-conocimiento, 
que es más allá de la voluntad y del destino.

Sri Bhagavan

El responder a la pregunta: "QUIEN SOY YO", es la meta del sabio... y el Camino (que en realidad lleva menos desarrollo y tiempo que un pestañeo) es comprender que no hay una respuesta posible a tal pregunta.

Al encontrar la respuesta en la sensación pura de ser, siempre presente y disponible aquí y ahora... la pregunta se esfuma.

Ya no hay quién dude o necesite aclaración al respecto... 

La mente, al igual que el agua, que cuando deja de removerse se aclara... También se liberará si no la alteramos... y ella misma encontrará su paz, volverá a su naturaleza original.

La mente no es el problema, sino la idea de "mi mente", de una entidad regente existiendo entre la conciencia pura de ser y la existencia fenomenal.

Esa entidad no surge más que transitoriamente, y sostener su aparente existencia realmente consume toda nuestra energía y voluntad.

Es un gran desperdicio, un desgaste innecesario para el cuerpo, así como una pérdida lamentable para la mente misma, para la energía divina, la fuerza vital que sólo se manifiesta con un fin global, impersonal o universal.

Si es que tiene un propósito no es precisamente sostener los caprichos de un ego, ni servir de sostén para su sed insaciable de existir como una identidad independiente.

La energía, el universo mismo, no busca liberar a ningún ser oculto o prisionero en la memoria funcional, sino realizar la libertad natural de la conciencia que está existiendo real y concretamente en cada partícula del cuerpo, así como en todo el universo, sin experimentar ningún tipo de esclavitud... por lo que jamás precisa liberarse de nada en absoluto.

Es la mente conceptual, la energía que por la fuerza es dirigida a identificarse con el condicionamiento natural del cuerpo, la que se imagina prisionera, esclavizada y sueña con liberarse... y nunca se detiene en su afán de trascender esa limitación.

No es necesario llegar a ser un gran sabio para darse cuenta de que esa liberación, iluminación o despertar, llegará de un momento a otro, sencillamente porque nunca existió, nunca fue real y una vez trascendida la idea de limitación, la libertad natural reinará sin obstáculos.


La única libertad que tiene el hombre es esforzarse 
y adquirir jñana que le permitirá 
no identificarse a sí mismo 
con el cuerpo. 

El cuerpo pasará por las acciones inevitables 
debidas al prarabdha (karma) 
y un hombre es libre para identificarse a sí mismo con el cuerpo 
y apegarse a los frutos de sus acciones (del cuerpo), 
o bien para desapegarse de él (del cuerpo y sus acciones) 
y ser un mero presenciador de sus actividades.

Sri Bhagavan

Cuando te reconoces y comienzas a vivir como siendo pura conciencia... Cuando conectas con el testigo, el sagrado presenciador de todo lo que surge, y tienes con la comprensión de que todo, salvo ESO, es transitorio... el gozo surge naturalmente en el corazón.

Recién ahí estamos viviendo en el corazón, sin depender del supuesto destino del cuerpo, sin miedo a la muerte, ni al karma o a los errores que podamos llegar a cometer como entidades independientes, confundidas o distraídas de su real naturaleza.

La unión sagrada que se produce en el corazón cuando se reconcilia la existencia del mundo con la consciencia del ser, es la fusión divina de SHIVA Y SHAKTI, que nos hace transcender al instante toda idea de individualidad o separación.

Enderezando la perspectiva y comenzando a vivir desde el corazón, como siendo sólo conciencia radiante o manifestada, nos convertimos en moderadores de todo lo que existe o viene a nuestra vida.

Devenimos expertos en la adaptación, en adecuarnos a las circunstancias, sin sufrir los cambios, sin ser afectados jamás por las circunstancias, sin apego ni miedo a nada que pueda llegar a suceder.

Como el espejo no es afectado ni se apega a las imágenes que refleja, así de graciosa y liviana se torna nuestra experiencia en este estado de consciencia.

La verdadera paz no depende de nada... SHIVA, la consciencia de ser o el corazón puro, está ahí siempre y es su reflejo, el Jiva, la formación mental del individuo identificado con el cuerpo, quién en un determinado momento toma la decisión de asumirse como Jivatman, o el ser universal manifestado y se libera sin ningún esfuerzo ni sacrificio... mediante la simple entrega del poder de crear una entidad ficticia, de imaginarse como otra cosa distinta lo que realmente es.

Entonces deja a la mente en paz, ya no toma partido, no intenta utilizarla ... libre del apego hacia sus actividades y hacia el cuerpo, la conciencia se libera automáticamente al reconocerse como el Ser, como el simple SER, que no precisa crear nada más, ni actuar para autodefinirse o preservarse.

La paz reside en dejar que la mente sea lo que ES.

No alterar la mente, tratando de utilizarla para un determinado fin, producto del pensamiento egoico, ni aferrarse a la idea que tiene "estar al servicio" de tal entidad... es la clave.

Dejarla ser en paz, en libertad absoluta de cualquier condicionamiento sobreimpuesto, imaginado o recordado a partir de un conocimiento erróneo del pasado.

Dejar que surja lo que tiene que surgir... que se vaya lo que tenga que irse... y subsista lo que necesite subsistir, para el bien de todos los seres, de la unidad real.

Dejar de lado cualquier intento de existir aparte... y morar en la pura consciencia espaciosa, en el simple ser, en el sólo SER!

 
El libre albedrío tiene su campo en asociación con la individualidad. 
Mientras la individualidad dura hay libre albedrío. 
Todas las escrituras se basan sobre este hecho 
y aconsejan dirigir el libre albedrío en la dirección justa.

Encuentre a quién importa el libre albedrío o el destino. 
Encuentre de dónde surgen, y permanezca en su fuente. 

Si usted hace esto, ambos son transcendidos. 
Ese es el único propósito de discutir estas preguntas. 
¿A quién le vienen estas preguntas? 
Encuentre y sea en paz

Sri Bhagavan

¿Porqué creen que el monje Dogen revolucionó o al menos, actualizó por completo el budismo?
¡Por lo mismo que Ramana revolucionó o renovó la Vedanta!

Volvió a la esencia perdida, a la raíz, que conoce todo el árbol, y se alejó de las ramas y hojas que habían olvidado su raíz!

Dogen decía: ZAZEN es la práctica y la realidad en sí!

Sólo estando ahí puedes reconocerte en casa, en tu estado natural, pura observación, concentración resplandeciente!

Ramana repetía: Sólo SE en quietud, "Summa Iru", deja que el ser vuelva suavemente a su lugar ...

No se practica para ser... Simplemente SE ES y se abandona toda otra práctica!

Todo lo que requiere práctica o mantenimiento es contrario a nuestra verdadera naturaleza

Lo que es natural no necesita esfuerzo...

El cansancio, el estrés, las presiones de nuestra época se deben a que permanecer en la negación del ser, en la postura de ser un individuo, es totalmente antinatural y consume toda nuestra fuerza vital y psíquica.

Toda la energía divina la consume el mantenernos allí, en el sueño, artificialmente...

¡Permanecer como el SER no requiere esfuerzo!

¡Sólo ser es la práctica!

Dios habita en ti, como tú... 
y no tienes que hacer nada para ser consciente de él como ti mismo, 
ya es tu estado verdadero y natural

Sólo abandona toda búsqueda, 
dirige tu atención hacia adentro y sacrifica tu mente al único ser, 
irradiando del corazón de tu propio ser.

Para que esto sea tu experiencia en el presente, 
el autoconocimiento es el único camino directo e inmediato

Sri Ramana Maharshi

¡OM NAMAH SHIVAYA!




Hoy es JAYANTI
el recordatorio del nacimiento o más precisamente
la encarnación de Sri Bhagavan como Venkataraman Iyer,
el 30 de diciembre de 1879, luego bautizado por Ganapati Muni, como Ramana, aquél que vive en el corazón de todos los seres.

¡El Maha-rishi... el más grande sabio,
nuestro Gurú adorado!

No recordemos hoy aquí su "cumpleaños", 
ya que el nos enseñó con su propia vida (su evangelio) 
a trascender nacimiento y muerte...

Pero si celebremos juntos, como un solo ser... 
¡la realización de su eternidad!

Alcemos el corazón en memoria del ser infinito, 
del ser inmortal, 
del ser eterno que se expresó en forma humana,
a través de nuestro maestro amado!


¡OM NAMO BHAGAVATE SRI RAMANAYA!

HARI OM TAT SAT

_/\_ 

martes, 23 de diciembre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 18 (La fuente)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)


18- Para el ignorante y para el sabio, el mundo existe. 

El ignorante considera que sólo el mundo es real. 
Para el sabio, la fuente, carente de forma, es real, completa.


Todo lo que existe, todo el mundo fenoménico, todo el universo conocido... es sólo esta mente.

La existencia es lo único que hay, la mente es todo lo que hay... y esta es la realidad (SAT).

Pero la realidad formal, lo que se ve en la superficie, no conforma al sabio y se aboca enseguida a encontrar la base, el sustento o el sustrato de esta formación superficial en constante cambio, para alcanzar una idea acabada de lo que es su mundo, y él mismo en esencia.

El "ignorante", o sea nosotros, creemos que el mundo es real porque partimos de la base de que este cuerpo es real, que posee una entidad separada, un ego definido que se constituye a su vez en la base de la creencia mundana o dualista.

Desde el punto de vista del sabio, que ha dejado atrás esta creencia, el cuerpo y el mundo se crean mutuamente, sustentando a su vez la ilusión del falso yo... de la existencia separada y condicionada.

Si VIÉRAMOS directamente no sólo el fenómeno "yo", sino todo lo demás en simultaneidad, incluyendo la base en donde todo esto se produce... no habría necesidad de crear una imagen representativa, una idea, un símbolo alternativo de la experiencia real y completa, siempre presente aquí y ahora.

Lo que vemos es sólo la danza de los elementos, de la fuerza vital manifestándose desde el corazón o la consciencia.

La materia simboliza la energía sutil, ésta a su vez es también un símbolo de la consciencia, de lo que allí se gesta, y lo que percibimos como "nosotros mismos" es también un símbolo del Ser, el sí mismo radiante, el "Atman" en el corazón de cada vida.

No basta con percibir lo que se está manifestando frente a nosotros a cada instante, precisamos abrazarlo, abarcarlo en su totalidad... Necesitamos SENTIR además de percibir, para llegar a captar directamente (sin la interrupción del pensamiento y los otros sentidos) que lo único que existe siempre aquí y ahora, es la emanación natural y espontánea de la conscienca, el fluir continuo del puro ser eterno y claro, como la luz del sol en pleno día, que aunque no puede verse directamente, queda expuesta en cada cosa y en cada ser que anima y que ilumina.

Dice Sri Shankaracharya en el APAROKSHA ANUBHUTI (la realización directa del Ser)


Los textos del Vedanta declaran que en realidad la ignorancia (avidya) 
es la causa material del mundo fenoménico 
al igual que la arcilla es la causa de la jarra. 
Cuando se destruye la ignorancia, 
¿cómo puede subsistir el universo?

Debido a la ignorancia 
una persona solamente percibe a la serpiente y no a la cuerda, 
que es su esencia: 
así el ignorante ve únicamente el mundo fenoménico 
sin conocer la realidad.

Conocida la verdadera naturaleza de la cuerda, 
la ilusión de la serpiente no puede persistir; 
así, conocida la esencia de todo (Brahman) 
el mundo fenoménico desaparece por completo.


La ignorancia aludida aquí no es falta de conocimiento, sino conocimiento erróneo.

El saber mal, las creencias acumuladas, las predisposiciones no liberadas durante la práctica meditativa, el servicio o la devoción, se acumulan y alteran por completo la percepción directa, el cristal por el que vemos la realidad tal cual es.

Una visión poco profunda, carente de concentración o de energía, genera una percepción superficial y equívoca de la situación, una imagen desordenada y completamente falta de conexión entre sus (aparentes) partes.

Todo lo que vemos es solamente una proyección, una recreación mental, natural y espontánea, del aspecto mental que funciona de esa manera, dando forma a la energía del entorno para que el cerebro la interprete, procese, y pueda interactuar sin complicaciones.

El mundo objetivo es nada más que una proyección de la experiencia subjetiva, del proceso creativo natural de la mente pensante.

Esto es lo que produce el efecto que llamamos: "el mundo"...  y más allá de esto no hay nada más!

Lo que experimentamos y percibimos también se halla siempre sujeto a ese condicionamiento funcional.

Pero si somos conscientes de ese error fundamental, o de esa tendencia innata de la mente ordinaria... Y como decía el Sadgurú, simplemente "enderezamos nuestra perspectiva", el mundo no aparece como una creación inexplicable, sino como una expresión natural del puro ser, es una manifestación de la divinidad omnipresente.

Todo lo creado, forma o vacío, todo lo que existe es antes consciencia, está hecho de mi propia naturaleza, y por lo tanto, es mi propio y verdadero SER.

Todo lo que conozco y experimento es mi Sí mismo solo.... Es integralmente mi Ser real que en palabras de los maestros, se expresa como "existencia, consciencia y Amor impersonal" (SAT-CHIT-ANANDA).



El mundo es patente siempre para todos. 
Todos deben saber que "yo y este mundo existimos" (frase del Sad Vidya)

Cuando se formulan estas preguntas:
"¿El yo y el mundo existen siempre?" 
"si en verdad son reales, deben permanecer más allá del tiempo, 
del espacio y de la diferenciación", 
¿lo están realmente? 

Es evidente que solo se los percibe en los estados de vigilia y onírico, 
pero no en el sueño profundo ... 

Por lo tanto, el yo y el mundo a veces aparecen y otras desaparecen. 

Son creados, 
tienen su ser transitoriamente 
y luego desaparecen.




¿De dónde surgen? 
¿Dónde desaparecen? 
¿Dónde van al desaparecer de la vista? 
¿Tales fenómenos pueden admitirse como reales?
¿Cómo difiere el sueño profundo de los otros dos estados?

En el sueño profundo NO hay pensamientos, 
mientras que en los otros dos estados si!

De allí se deduce que los los pensamientos 
deben ser el origen del "yo" y el mundo.

Ahora bien, ¿qué ocurre con los pensamientos? 
No pueden ser naturales, 
si lo fueran, no aparecerían en un momento 
y desaparecían en el otro... 

Otra vez, ¿de dónde surgen?

Su origen, siempre presente y no sujeto a variaciones, 
tiene que se algo que existe realmente.

Deberá ser el estado eterno, 
como se lo expresa en el Upadesha mantra: 

"Aquello de lo que se manifiestan todos los seres, 
aquello en lo cual permanecen y aquello en lo cual se disuelven."

Este verso no es de adoración 
sino una expresión de la Realidad.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

Esta es la senda que el gran sabio de Arunachala, se cansó de repetir y demostrar con su propia vida, su evangelio.

Conducirnos mediante la indagación profundo a la realidad esencial, la FUENTE única y total, perfecta y realizada siempre aquí y ahora, en todo ser.

Su misión evangélica fue llevarnos amorosamente a la comprensión de que el Yo no es diferente en los distintos niveles

En medio de una experiencia o vivencia o en los intervalos de quietud perfecta este Yo es Brahmán, la misma consciencia universal y total, es la mente ordinaria, la que está leyendo estas palabras.

¡Morar en el Yo es adorarlo!
 Y adorar es prestar atención a ello con todo el corazón...


Para el sabio, la fuente, carente de forma, es real, completa.


Encontrar el espacio de pura presencia, o mejor, dejar que Aquello nos encuentre y morar ahí

El lugar de la mente en el que YA NO es mente, forma o manifestación... sino que es apertura incondicionada, como una ventana pie donde la consciencia ve a la mente, al cuerpo y al mundo.

Allí debemos realizar la ofrenda de esa mente, cuerpo y mundo a la presencia divina que es ausencia absoluta de todo conocer, de toda actividad.

Uno se absorbe en otro y a la inversa, se despliegan uno desde el otro para expresarse ... en emanación espontánea...

¡Pero siempre es UNO lo que eternamente Yo SOY!

No te demores más. Vuelve a La Fuente.
Busca el origen de tu ser actual.
Descubre que eres algo diferente
a todo aquello que es sólo ideal.

Recuerda más allá de tus recuerdos.
Siente por un instante sin pensar.
Sabe ya sin palabras ni conceptos
vuelve al Silencio en el que siempre estás.

No busques más allá. Vuelve a La Fuente.
Y antes que nada hallarás la Paz.
Comprobarás en alma, cuerpo y mente,
que todo surge en Esa Realidad.

Comprende, trascendiendo al intelecto.
Revive, sin morir una vez más.
Desiste de aferrarte al sufrimiento.
Deja lo extraño, vuelve a tu Verdad.

Regresa a tu interior. Vuelve a La Fuente.
Busca la Luz y Ella te hallará.
Siente que sólo eso es suficiente
para permanecer en Libertad.

Sigue la Estrella de los que lo hicieron.
Ama el Amor. Realiza lo Real.
Vuelve a la Luz que da origen al Cielo.

¡Vuelve a La Fuente en esta NAVIDAD !


¡OM NAMAH SHIVAYA!

sábado, 22 de noviembre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 17 (El cuerpo del yo)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)


17- Tanto el sabio como el ignorante consideran al cuerpo como yo. 

El ignorante limita el yo al cuerpo. 

Para el sabio, el Ser brilla en el corazón, sin límites, incluyendo al cuerpo y al mundo.



Todos nosotros al decir "yo" nos tocamos el cuerpo.

Llevamos la mano instintivamente al pecho, pero más que nada "en dirección al cuerpo" para demostrar a quien nos mira (como en el lenguaje mudo) que estamos aquí y ahora, aconteciendo en esta misma forma, dentro de este organismo que llamamos "mi cuerpo".

Mi cuerpo implica "de mi propiedad", no decimos "yo, el cuerpo" o este yo-cuerpo y este otro yo-mente para diferenciarlo...

Hay algo que dice: este organismo, con el cual puedo expresarme es "mío", es para mi uso personal.

Hay algo ahí, entre el cuerpo y la conciencia, que iguala a "yo y mío".

Algo que se ha adueñado de este cuerpo, que se ha dado cuenta de que este cuerpo no es todo lo simple que parece.

Este acontecer en el plano físico, con una forma única y determinada,es una máquina asombrosa, una invención de la naturaleza que supera hasta el más pretencioso, de nuestros últimos avances tecnológicos...

Se trata de un maravilloso mecanismo fisiológico con la increíble capacidad de comunicarse con cualquier otra criatura.

Es capaz de recibir y transmitir información, desde y hacia cualquier otra forma de vida, desde cualquier otra "fuente" o "repetidora" de energía cósmica.

Otros organismos lo hacen, pero dentro de su propia especie... El cuerpo humano es capaz de conectarse con cualquier otra especie y hasta de controlarla, en el sentido de cuidar de ella, alimentarla y reproducirla a su antojo.

Ese "homo sapiens" ha sido capaz de eso y se ha adueñado de este cuerpo y de su mente, de su energía motriz... sin dejar que siga evolucionando naturalmente, normalmente, como todo ser lo hace, no en una dirección particular o de propio beneficio, sino hacia todos lados... universalmente.

El hombre ya no puede seguir dependiendo de esta entidad maligna, que fue utilitaria en el pasado, para desarrollarse y subsistir en épocas muy duras, pero que debe abrirse y soltarse, para seguir creciendo... para trascender, como lo hizo el sabio de Arunachala, en aquella pequeña cueva... emulando al "hombre de las cavernas".

Tal vez volvió al punto en que la evolución se complicó, para retomar de ahí "la senda" natural, la vía de la mente única, el sendero interior... el camino de la Luz que siguieron todos los seres realizados de la historia.

Al hablar de LUZ hablamos de apertura, de liberar al cuerpo de este parásito que lo tiene atrapado y atontado, que limita su capacidad de expresión, de libre comunicación y colaboración con el resto de las especies...

Hablamos de su cualidad de ser íntimo con su propio ser, de ser una continuación del orden cósmico, del ser universal.


El ignorante limita el yo al cuerpo. 

No hay yo alguno en el cuerpo... o dicho de otro modo, el cuerpo no tiene un "yo" propio, separado del resto de la creación. (punto)

Este "yo" que se adueñó del cuerpo es ficticio, totalmente antinatural y no puede subsistir si no consume constantemente la energía vital del cuerpo, volviéndolo así una masa de energía sin voluntad, sin brillo, sin vida verdadera...

Se perpetúa devorando toda su fuerza, desviándola intencionalmente (kármica-mente) en mantenerse a si mismo, artificialmente claro, intentando sobrevivir en su propia esfera de conciencia, en su ámbito creado arbitrariamente alejado de la creación.

Por eso sufre, por eso crea el mal (karma), por eso no alcanza nunca a disfrutar la maravilla de la vida real, de la vida nueva, que implica existir en completa unidad, en la comunión milagrosa de su ser con la luz cósmica, con el ser infinito que nunca comete error alguno, y siempre disfruta de su "juego".

Por eso, a hecho de salirse de este juego enfermizo, que produce sólo sufrimiento... le llamamos LIBERACIÓN.

Mientras sigamos produciendo este "yo", mientras lo sigamos alimentando y recreando, soportando y hasta reconociéndolo como necesario para la vida... nunca nos libraremos del mal, nunca dejaremos de crear limitación, condicionamiento, esclavitud... Nunca dejaremos de sentir esa sensación de carencia, ese sufrimiento profundo (habitual en las mañanas), que no nos deja disfrutar de la vida en paz, que nos margina de nuestro estado natural, de plenitud, de felicidad... SAT CHIT ANANDA.


Para el sabio, el Ser brilla en el corazón, sin límites, incluyendo al cuerpo y al mundo.

Para nuestro amado Gurú, y para todos los seres "despiertos", el "yo" no se limita a la piel... el Yo real incluye al cuerpo, como el lugar donde acontece esta conciencia divina, y desde donde se proyecta el verdadero cuerpo del hombre, la conciencia de ser, la mente pura, libre de apego a formas y nombres, libre de todo condicionamiento.


Observe esto: El Yo es sólo Ser, no siendo esto ni aquello.
Es simplemente ser. Sea... y hay un final de la ignorancia.
Indague para quién es la ignorancia (yo soy este cuerpo)
El ego surge al despertar de su sueño. Sólo cuando está despierto, usted dice que durmió,
Su vigilia también incluye la idea de que durmió... 
El cuerpo (la idea de ser esto) es el resultado de los pensamientos.
Realice su ser puro y no habrá confusión con el cuerpo.
Los pensamientos harán lo suyo, como es u función, pero eso no le afectará.
Cuando usted dormía, no le interesaba para nada lo que pasaba con el cuerpo,
ahora que lo sabe, usted podrá permanecer así SIEMPRE.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

El verdadero Yo no aparece y desaparece, enseñará el Maestro una y otra vez...

EL VERDADERO YO, EXISTE SIEMPRE, repetía...

La mente puede crearlo todo... puede crear un universo entero... pero NO PUEDE crear un yo.

La conciencia no puede crear una persona, una entidad realmente independiente, un ser individual que exista realmente, que subsista como sí mismo más allá de lo fenomenal, temporal, mental.

Toda creación, sea quién sea su autor, puede darse en su mismo nivel o en un nivel inferior.
Un ser humano puede crear cualquier artefacto, o participar en la creación de otro ser humano... pero NUNCA crear algo que esté por encima de su nivel de conciencia.

La mente tampoco puede crear nada más allá de la forma, de lo que pueda llegar a contener o percibir.
Por lo tanto esta creación del yo artificial tiene que desaparecer... tiene que sucumbir... y seguirá presionando y haciendo sufrir a todo el organismo, mientras se siga resistiendo a soltar, a dejarse ir, a liberarse de esa cárcel conceptual que él mismo creó y sostuvo durante tanto tiempo.

Toda la humanidad está destinada a realizar esto... todos estamos "en camino" a liberarnos y por eso, el Sadgurú no muestra la libertad que pueden alcanzar unos pocos... enseña el camino para que TODOS JUNTOS, como un solo ser, nos libremos de este lastre de siglos, de esta predisposición enfermiza y limitante, que nosotros mismos ayudamos en el pasado a mantener.

Y otra vez, es mediante la práctica de la autoindagación, la sagrada ATMA VICHARA que el Gurú nos insta a investigar adentro, a mirar si realmente esta entidad tiene vida propia, si está ahí realmente...

"Al agua no se la puede convertir en agua-seca" decía, "busque al yo y la mente (el pensamiento raíz yo-soy-esto) se destruirá", el yo-falso mostrará que era sólo un fenómeno circunstancial.

Y no podrá sostener más ante nosotros su engañosa realidad.

Esa mente única, la conciencia pura, la capacidad de comunicarnos con otros seres vuelta hacia adentro, crea una especial atención acogedora, capaz de abarcarlo todo y escuchar al cuerpo en sus raíces, allí donde todavía es sólo ser.

Esa misma mente única, que surge de cada átomo de nuestro ser, es la fuente inagotable que como el sol, abraza toda la creación, todo lo que aparece, todo lo que se manifiesta en su espacio infinito de esplendor.

Si acostumbramos a la mente a "pastar en su propio terreno", como la vaca que está acostumbrada a escaparse al terreno vecino... es decir, trayéndola "una y otra vez" de regreso al centro, al origen del yo, a la mente única, mediante la auto-investigación... terminará aceptando que ésa es su esencia real que no caduca, ni desaparece jamás... que ése es su verdadero Yo, que esa fuente universal que se halla también en el cuerpo (aunque no con exclusividad), es su naturaleza original... su semilla y su fruto, su origen y destino final... sin principio ni fin.


"La mente es la fase inteligente 
que conduce al ego 
hacia su propia destrucción, 
para que el verdadero Yo se manifieste"

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

El Gurú no nos pide que nos iluminemos, ni que realicemos el Ser... él dice: YA ERES ESO!

No pierdas más tu tiempo en una búsqueda innecesaria... ¡Ya estás realizado!

Buscar es sufrir... es seguir produciendo la separación y el sentimiento de carencia en nuestros corazones.

El volvernos el Ser, (necesitar convertirnos en lo que ya somos) es una idea nuestra (del ego) y de nadie más... el despertar es ilusión!

El despertar no existe aparte del "yo" falso, el mismo pensamiento crea esa ilusión de convertirse en algo, sólo para seguir en lo mismo.

La persona es la persona, es un fenómeno particular y no puede ser otra cosa que lo que es... No es un yo real, un ser independiente y libre por definición!

Sólo dejar de producirlo... de darle entidad... Es el verdadero camino, la práctica fundamental!

Dejar de crearlo y sostenerlo. alimentarlo con nuestra fuerza vital... y el "yo" parásito se esfuma, se diluye como lo que es, una producción puramente mental a la que si no se le da soporte, se debilita y disuelve en su propia fuente.

¡Tenemos que hartarnos definitivamente de todo esto, para ver la realidad tal cual es!

Dejar de elegir, de emprender, de intentar, de producir... a la persona.

Dejar de intentar liberar a la persona... y liberarnos DE LA PERSONA, del yo creado, de esta superproducción mental que nos limita y condiciona una existencia que debería ser maravillosa.

Dejar todo, saltar al vacío... morir al pasado, al futuro, al tiempo del cuerpo... Y sólo ser!!!


¡OM NAMAH SHIVAYA!

sábado, 8 de noviembre de 2014

SAT DARSHANAM - Versos 15-16 (Tiempo de ser)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)

15- En su tiempo, tanto pasado como futuro son sólo el presente. ¿No es como reírse el que se discuta acerca del pasado y el futuro, sin percatarse del presente? 
¿Podemos contar sin el número uno?

16- ¿Puede haber espacio, puede haber tiempo, excepto para mí?

Espacio y tiempo me atan, sólo si yo soy el cuerpo. 
No estoy en ninguna parte, soy atemporal. 
Existo en todas partes y siempre.



El tiempo del Yo real es siempre aquí y ahora.
Sin historia, sin pasado ni futuro... sin tiempo lineal.

El Ser es todo lo que está existiendo en este instante, manifestado plenamente, perfecto y completo.

Porqué preocuparnos por una manifestación que ya ha sido rebasada, superada, trascendida?

Porqué atribuirle importancia alguna al pasado, si no fuera que existe el apego de asegurar mi-pasado, mi-obra, mi-tesoro, etc..

Sin yo y mío, dónde que queda el espacio y cuando pasa el tiempo?

¿Podemos contar sin el número uno?

No podría existir ningún pasado sin esta consciencia presente, sin esta presencia consciente que está siempre viva, en esta precisa y única instancia...

Y SIEMPRE es desde AQUÍ Y AHORA que se relaciona con los hechos... apenas mentalmente.

Por esto mismo "la idea" de lo que pasó siempre difiere mucho del hecho en sí.
Y aunque se acerque a la realidad, tal como fue... ahora ya no lo es, eso YA FUE trascendido.

Por eso de nada sirve evaluar o emitir juicio alguno, ni siquiera tomar el pasado como una experiencia enriquecedora... ni el futuro como la promesa de superación.

¡La Vida jamás se repite!

La vida real es siempre NUEVA, siempre sorprendente, siempre inagotable!

Mientras ella actúa, en el momento en que cada acción se desarrolla, no hay relación alguna, no hay solución de espacio y tiempo porque sólo hay UNO actuando.

En cuanto termina de manifestarse, esta instancia queda expuesta a la manipulación mental.
Es en ese instante que debemos estar muy alertas, para preguntarnos: ¿Existe algo más detrás o delante de esta corriente eterna de ser y realizar?

NO, no hay nada más... no hay ninguna entidad real teniendo experiencias o sumando conocimiento con cada suceso, con cada momento de vida!

Sólo tenemos el "ahora", sólo existe este momento, por lo tanto ESTO SOMOS!

Pero al decirlo (pensarlo y expresarlo) ya no lo somos, al darle forma personal ya lo manchamos, al crearlo ya lo perdimos... y nos perdemos nosotros con ello.

El ser es tiempo, es lo que fluye, lo que es paso a paso sin nada anterior ni posterior... Es este instante eterno que no pasa, aunque todo lo demás pase por él... en Él... GRACIAS A ÉL!


Espacio y tiempo me atan, sólo si yo soy el cuerpo. 

Si la duración de los fenómenos ya no nos condiciona, tampoco el espacio, la extensión de los mismos.
No hay nada que me defina mientras yo mismo, idealmente, no me defina como esto o aquello.

Aquí, en esta dimensión de espacio-tiempo, no podemos separarnos de la dualidad... pero si realizar que la unidad incluye la dualidad (no dos) siendo tiempo en el espacio y espacio en el tiempo, SAT-CHIT siempre unidos...

La UNIDAD no es "aveces", aparece aquí-allá, ahora-antes-después, parece sujeta a una expresión lineal, pero en verdad es siempre el mismo ser que se muestra como 2, sin dejar de ser 1, más que uno... NO-DOS.

La presencia está siempre en este mismo espacio, todo el tiempo... pero para verla, sentirla, vivirla... tenemos que abandonar cualquier noción de separatividad superpuesta... aquietarnos es reunirnos en un solo ser, volver al centro, a la fuente misma de la vida, hasta que la agitación mental... la marea de ideas superpuestas se aclare, como se espera que el agua se aclare y la suciedad se deposite en el fondo, antes de beberla.

 Sólo si me identifico con esa ideas, con esas formas de expresión puramente conceptuales, estoy sujeto a espacio y tiempo, a algún tipo de evolución gradual, temporal... en verdad, sólo estoy condicionado por mi propia producción mental.

Existe el tiempo de abandonar el cuerpo, de trascender.
No existe el tiempo de ser uno, de volver a ser uno en el origen... ni de separarse del UNO, de alejarnos del UNO ETERNO.

No podemos volver al UNO jamás, porque nunca dejamos de serLo.

No estoy en ninguna parte, soy atemporal. 
Existo en todas partes y siempre.

Si no ME busco, si no me considero un objeto a ser encontrado... donde puedo hallarme?

Y cuando lo haré..?

No hay salida, no hay nada que buscar en ningún sitio, ni algo que se haya perdido en algún tiempo... lo que sea que venga se irá y en el lugar al que accedamos no podremos permanecer eternamente...

Mientras seamos formas sobre formas, ideas en un mundo ideal, creaciones superpuestas sobre una realidad no creada, no producida, eterna y perfecta sin cambio alguno... nunca habrá un tiempo para ser!

 Si usted permanece como usted está ahora, usted está en el estado de vigilia; 
éste deviene oculto en el estado de sueño con sueños; 
y el estado de sueño con sueños desaparece 
cuando usted está en el sueño profundo. 

Usted ha estado presente entonces, usted está presente ahora, 
y usted está presente en todos los tiempos. 

Los tres estados vienen y van, 
pero usted está siempre presente. 

Es como un cine. 
La pantalla está siempre presente pero la multitud de los tipos de imágenes 
aparecen sobre la pantalla y después desaparecen. 

Nada se pega a la pantalla, ella sigue siendo una pantalla. 

Similarmente, usted sigue siendo su propio Sí mismo en los tres estados. 

Si usted conoce eso, los tres estados no le perturbarán, 
lo mismo que las imágenes que aparecen sobre la pantalla no se pegan a ella. 

Sobre la pantalla, usted a veces ve un imponente océano con enormes olas sin fin; 
después desaparece. 
En otra ocasión, usted ve un fuego devastador creciendo todo alrededor; 
después también desaparece. 

La pantalla está presente en ambas ocasiones. 
¿Se ha mojado la pantalla con el agua o se ha quemado con el fuego?. 

Nada ha afectado a la pantalla. 
De la misma manera, 
las cosas que acontecen durante los estados de vigilia, 
sueño con sueños y de sueño profundo 
no le afectan a usted en absoluto; 
usted permanece su propio Sí mismo.

Estos estados vienen y van. 
El Sí mismo no es tocado; 
tiene solamente un único estado.

Bhagavan Sri Ramana Maharshi


Somos siempre el mismo ser, y este sí mismo no es ir y venir... no es ser ni no-ser, es lo que está siendo siempre aquí y ahora!

SAT y CHIT nunca están separados, no son etapas o aspectos separados del ser... no son fases de manifestación, siempre se manifiestan en unidad, en el ahora eterno!

El no-dos trasciende la idea ser ser uno... lo ES sin más... es ser-sólo-ser!

El ser siempre se manifiesta dividiéndose desde la célula madre, de la siguiente forma:

SER < ser-consciencia

CONSCIENCIA< consciencia-existencia

EXISTENCIA< existencia-tiempo (mente)

TIEMPO< tiempo-espacio (cuerpo)

CUERPO< cuerpo-mundo (yo personal=dualidad)

La realidad se divise así infinitamente, sin separarse nunca en realidad!

No hay nada que cambiar para ser-tiempo-eternamente-ahora, sólo tenemos que dejar de pensarnos separados de él.

Ver la realidad como ideas separadas crea al sujeto, y al tiempo personal (psicológico) superpuesto sobre el tiempo real que es infinito y nunca pasa.

La existencia fluida-unida-continuada es sólo ser de instante en instante, sin ver otra cosa!

Creemos que tenemos que cambiar para volver a Casa, para estar enteros nuevamente, presentes totalmente, en armonía, en paz... Pero el cambio es precisamente dejar de buscar, dejar de intentar ver algo distinto, dejar de imaginar sobre lo que ya es totalmente claro en el presente, dejar de temer y desear cambiar la realidad... y ser aquí, ser ahora!

El Tiempo (con mayúscula) es la existencia incondicionada que no viene ni ser va, que es eterna presencia inseparable...

El tiempo-real es no-dos, es uno en todo, pura consciencia-existencia, ser-energía fluyendo desde la fuente del ser en todas las cosas.

No hay un centro único, cada ser es un centro... no un centro separado, es el CENTRO... el tiempo cero, la eternidad en cada instante. 

El cambio que precisamos es vernos como somos... la realidad tal cual es... la vida como única... la conciencia y la existencia como un mismo ser indivisible, que sólo fue separado por error... por ser considerados objetos de conocimiento, por haber pretendido iluminar la luz o quemar el fuego.

Tan sólo detenernos... quedarnos quietos... en paz... ser, sólo ser... es el camino y la meta!

La meta ahora, el camino inifinito... eternamente en casa, en la luz, en el SER!



¡OM NAMAH SHIVAYA!

sábado, 1 de noviembre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 14 (la primera persona)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)


14- Sin el yo las personas segunda y tercera no pueden existir. 

Cuando el yo se hunde por la investigación sobre su origen, las personas segunda y tercera también desaparecen. 

Nuestro propio estado natural, brilla.



Es fácil darnos cuenta, si lo investigamos, que el "yo" (el sentido de ser algo, el pensamiento raíz) aparece sólo durante el proceso de producción mental.

Con cada objeto, la mente (que no es una entidad, sino un proceso) crea automáticamente un sujeto de referencia... una idea a realizar.

Pero esa idea nunca pasa de ahí, de ser sólo una imagen ficticia, artificial por la que activamos todo el proceso creativo, y es más, esa imagen desaparece al instante de haberse llevado a cabo la tarea.

Lo que no desaparece es la idea de un "yo continuado", la movilizante sensación de ser algo que realmente puede cambiar las cosas, el hacedor ficticio, la creencia en que siempre ha sido el mismo yo, el mismo sujeto, el falsamente poderoso ser individual.

Las personas segunda y tercera, tú y ellos, sólo surgen como producto de una falsa referencia personal, de una perspectiva equivocada, separada de la realidad.

La primera persona (la persona real) es el yo soy, el primer destello de la conciencia en su estado puro, sin forma, no vacía sino plena de potencialidad.

Sin embargo, como decía Dogen Zengi, lo que percibimos es el reflejo de la luna, en una gota de rocío, caído del pico de pájaro...

Con ese tibio reflejo pretendemos buscar la realidad, con esa tan pequeña pista no podemos hallar ni siquiera el camino y mucho menos la corriente real.

Pero es cierto que siguiendo esa lejana luminosidad, que aparece como yo-soy-esto,  como yo temporal o psicológico, podemos rastrearlo.

El Sadgurú lo recomendaba a todos los principiantes en la vía directa, como método infalible de concentración y detención de la producción mental desaforada.

Es el Sagrado Vichara, la investigación profunda de esa "luz de luna" con el divino sueño de alcanzar el SOL!

Parece imposible, pero no lo es... y no lo es sólo por SU GRACIA.

Por la Gracia del Gurú sucede que al llegar al límite de nuestras posibilidades, el mismo se presenta en la forma de luz clara y pura, a abrirnos la puerta de la Vía real.


La gracia es el Ser...
 Si me recuerdas, se debe al impulso que sale del Ser. 
¿No está ya la gracia ahí? 
¿Hay algún momento en el que la gracia no actúe en ti? 

Tu recuerdo es el precursor de la gracia. 

Ésta es la respuesta, 
esto es el estímulo, 
esto es el Ser y esto es la gracia. 

No necesitas sentir ansiedad.

(Talks: 29-9-36)

Entonces sentimos, más que comprender intelectualmente, que nosotros somos el "pecado", el único escollo para volver a ser.

Nosotros mismos, creando un sí mismo artificial, superpuesto al Yo real que no tiene forma ni límite alguno, nos alejamos de la consciencia pura del solo ser.

Creamos un yo falso y a partir de él queríamos solucionarlo.

Nosotros mismos creamos la búsqueda... y ahora, al fin, volvemos al principio y toda esa locura de hallarnos perdidos no fue más que eso, una idea, un sueño, una ilusión.

Nosotros somos la sombra que oscurece el sol, que al mirar la luna mira el dedo, y al trascenderlo nos quedamos a mitad de camino... soñando en la luna.

Es sólo nuestra falta de determinación por llegar a verdad última, la que nos impide ver la realización siempre disponible aquí y ahora.

Hasta que comprendemos que la iluminación es sencillamente esa misma actitud, esa parada firme ante lo ilusorio ... sin negar... pero abrazando todo como una misma creación puramente mental, virtual y vacía de una entidad propia.

En la visión purificada del hombre despierto, determinado a encontrar el origen de todo, la producción mental es apenas eso, apenas mente... casi nada, con la misma significación que cualquier desborde de energía, que jamás puede por si sola reflejar la verdad de la fuente.

A partir de ahí no podemos aceptar más esa mentira... ni debemos rechazarla tampoco... debemos abrazarla con amor, trascenderla con lucidez, con apertura, con claridad de objetivo y sin aceptar medias tintas.

A partir de ahí no podemos detenernos más... hasta nada, hasta nunca... los límites se acaban y la corriente eterna e infinita de la realidad se convierte en un nuestra única naturaleza.



Y al fin "sabemos" que no necesitamos saber nada en absoluto.

"Conocemos" aquello que realiza que no hay nada que conocer.

Tenemos la "certeza" de que no hay certeza alguna que podamos tener, de la que podamos agarrarnos para afirmar nuestra realidad esencial.

Sentimos más allá de cuerpo y mente que no hay nada pueda limitarnos, inquietarnos, afectarnos en lo más mínimo, de toda esta creación superflua que nos rodea... y que antes nos tenía tan obsesionados.

Nuestro propio estado natural, brilla.

Nuestra mirada resplandece, pero mayor aún es la quietud, la tranquilidad, la apertura de nuestro corazón, de nuestra conciencia, que prácticamente, ahora pasa a ser desapercibida.

Para esto TODA noción debe desaparecer, toda idea propia debe haber sido eliminada de raíz... inclusive la noción de haber hallado algo... inclusive el "samadhi" o la iluminación.

No puede haber más nada en el medio... entre el Gurú y nuestros corazones!

Vivir desde el corazón no es poesía... no es metáfora... es el único y definitivo Hogar, el único espacio verdaderamente nuestro!




OM NAMAH SHIVAYA 


jueves, 23 de octubre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 13 (El ser de oro)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)


13- La conciencia, el Ser, es Real. 

Las muchas formas no pueden existir separadas de él... 
¿Pueden los diferentes ornamentos existir separados de el oro? 
¿Son algo separado del oro?

Hay algo separado del Ser?

Toda la existencia puede ser percibida sin la consciencia?

Y puede acaso hacer consciencia sin algo de lo cual ser consciente?

Existencia y consciencia surgen juntos y desaparecen también conjunta-mente.

No hay nada que podamos llamar "mente" más allá de este juego bipolar de sujeto y objeto, de trasfondo y primer plano, de la superficie y la profundidad de un mismo río.

La Vedanta utiliza a menudo el ejemplo del oro y las joyas hechas con ese material.

Se habla de ornamentos, porque es común utilizar ese material para producir imágenes religiosas o de adoración, precisamente porque inspiran esta reflexión... la unidad esencial, tras a las diferencias superficiales o de forma.

El oro incluye todas las joyas hechas de oro... más allá de su valor artístico, cada una vale "su peso en oro".

El oro a su vez es sin-forma, no puede ser percibido hasta que le damos una forma, aunque sea como lingote o pepita, o lo que se nos ocurra... lo que creemos con él.

Puede tener la forma más desconcertante, que no parezca inclusive que es de oro... pero si lo fundimos, si le aplicamos calor, su naturaleza volverá a relucir.




Las muchas formas no pueden existir separadas de él... 

No podemos VER la consciencia a no ser que lo hagamos a través de la forma, de la existencia.

Pero al trascender su objetividad, llegamos a algo, que sin forma ni nombre es la Realidad misma.

El Ser, lo trascendente inmanente en todo lo creado, en todo objeto de "oro", de consciencia.

Y aquí viene el peligro de apegarnos ahora al vacío.

El sujeto sin objeto puede parecernos que es la realidad... el testigo, el yo-soy apenas surge...

Pero no se trata más que de oro fundido, de una sustancia sin sentido, precisamente si sentido de ser, al no haber objeto a manifestar.

Shiva sin Shakti, consciencia sin energía no puede existir en absoluto, y si lo concebimos nos estaremos engañando a nosotros mismos.

Si creemos estar establecidos en el vacío, estamos creando el "objeto vacío", le estamos dando una forma mental y podemos estancarnos ahí durante mucho tiempo, creyendo que nos hemos liberado... porque en verdad se siente algo de alivio... pero nada más!

Lo mismo sucede con el estado de samadhi, considerado por algunos yoguis como lo Último, y se trata sólo de un estado más, sin los condicionamientos comunes a los seres humanos, es verdad, pero no es para nada la LIBERTAD TOTAL.

Está condicionado en principio por el tiempo, tiene una extensión y duración, pasa y deja al ser en el mismo lugar donde lo acaba de experimentar.

La realidad absoluta no es algo que pueda conseguirse, obtenerse...

La realidad no se aprende, ni se experimenta... la realidad se descubre!

Y en el momento en que se descubre a sí misma, toda posibilidad de que exista un experimentador, o ser liberado, emancipado, iluminado... se esfuma.



Viendo el mundo, el sabio ve el Ser, 
que es el substrato de todo lo visto; 
el no-sabio, vea el mundo o no, 
es ignorante de su verdadero Ser. 

Tomemos como ejemplo las escenas en la pantalla de un cine. 
¿Qué es lo que está enfrente de ti antes de que la película empiece? 
Meramente la pantalla. 
En esa pantalla ves toda la proyección y todas las escenas parecen reales. 
Pero si tratas de cogerlas, ¿qué es lo que agarras? 
Solamente la pantalla. 

Cuando finaliza la película, cuando las escenas han desaparecido, 
¿qué es lo que queda? 
¡De nuevo la pantalla! 

Lo mismo pasa con el Ser, es lo único que existe, 
pero las escenas vienen y van. 
Si te agarras al Ser, la aparición de las escenas no te engañará. 
No tiene la menor importancia que las escenas aparezcan o desaparezcan. 

Ignorando el Ser, el no-sabio piensa que el mundo es real. 
Al ignorar la pantalla, sólo ve las escenas, como si estas estuviesen aparte de ella. 
Por lo tanto, si uno sabe que sin el que ve no hay nada que ver, 
tal como sin la pantalla no hay escenas, no se deja engañar. 

El sabio sabe que la pantalla, las escenas y el acto de ver son el mismo Ser. 
En las escenas, el Ser está en su forma manifestada. 
Sin las escenas, permanece en su forma no-manifestada. 
Al sabio le trae sin cuidado si el Ser está de una forma o de otra. 

Él siempre es el Ser. 

Pero el no-sabio, viendo al sabio activo, se confunde.

Extracto: Conversaciones con Sri Ramana Maharshi


Maharshi usaba la parábola del cine para explicar el despertar del conocimiento cambiante, y la pantalla siempre inmutable, inamovible, inalcanzable por nuestras proyecciones.

Ya no necesitamos proyectar la misma película una y otra vez... sostener la historia del yo... a costa de tanta energía, sufrimiento propio y ajeno, confusión autocreada!

Ahora dejamos que la pantalla refleje lo que tenga que reflejar y una vez terminada la escena, se termina!

No hay relación entre una escena y otra, no hay un hilo en común, un yo que se adueñe de esas acciones... ya no hay una construcción mental tratando de recolectar pasado, para proyectarse hacia el futuro.

Somos LIBRES por primera vez!





OM NAMAH SHIVAYA 


miércoles, 15 de octubre de 2014

SAT DARSHANAM - Versos 10-11-12 (Conocimiento e ignorancia)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)



10- ¿Puede haber conocimiento sin ignorancia? 
¿Puede la ignorancia existir sin conocimiento? 
Buscar el origen del individuo a quien pertenecen, y residir ahí, es verdadero conocimiento.

11- ¿Puede el conocimiento de todo, sin conocimiento del Ser, ser verdaderamente conocimiento? 
Percatarse del Ser, que es el soporte del conocedor y de lo conocido, destruye la pareja de conocimiento e ignorancia.

12- Ni el sueño ni la cognición de los objetos es conocimiento. 
En el verdadero estado, que es diferente de ambos, no hay percepción de los objetos, sino que sólo brilla la conciencia. 
Por tanto, no es vacío.



Al ir practicando la autoindagación, la mente se va purificando sobre sí misma.

Tras no hallar nada en qué apoyarse, se aclara, se aquieta... y cuando uno está quieto, no queda más que OBSERVAR.

Es en esa observación que la forma empieza a diluirse lentamente y donde antes creíamos que encontraríamos un "yo", un ser como base de todo este proceso, sólo queda un eco, un fluir vibrante que lo abarca todo, la melodía suave y continua del lejano Corazón.

En esa luz van apareciendo conceptos cada vez más amplios, más liberadores, pero siempre en el marco de la dualidad, del conocimiento objetivo.

Poco a poco tenemos que ir investigando lo que la percepción, o la falsa imaginación, nos muestra como realidades eventuales, hasta llegar a tocar en profundidad su esencia y eliminar toda superposición conceptual, toda forma autogenerada y sostenida artificialmente.

El conocimiento es a la vez ignorancia, y ésta el preámbulo del conocimiento.

Ambos son dependientes y fluctúan, de polo a polo, como un péndulo que nunca puede detenerse.

La luz y la sombra, el largo y el alto, lo viejo y lo nuevo, son todos opuestos irreconciliables, pero al discriminar y trascenderlos, realizamos que se complementan y nos permiten descubrir la iluminación, la extensión y la duración, correspondientes.

Estas nociones no son independientes de sus pares, y por lo tanto, nos mantienen en la dualidad, en la forma, en la duda y el miedo ante lo que nunca se ve con claridad y seguridad.

La mente divida no puede hallar la salida, porque se basa sólo en conceptos de relación, no de realidad.


Buscar el origen del individuo a quien pertenecen, y residir ahí, es verdadero conocimiento.

Preguntas resultantes de la Vichara (investigación del ser), como la cuestión del nacimiento y la muerte, o el deseo de felicidad incondicionada, nos llevan a buscar cada vez con mayor profundidad.

Hasta aquí nos ha guiado la razón, que es totalmente válida, aunque siempre limitada... Ahora, con los ojos de la razón cerrados, tenemos que dejarnos llevar por la intuición, por esa vibración misteriosa, el "perfume del silencio" que nos ha dejado la práctica de la auto concentración.

Los conceptos no nos alcanzan, la verdad no asoma... y cuando la meta parece acercarse, la presión cada vez es mayor!

Pero si volvemos a la autoindagación, a preguntarnos a quién le surgen estas nociones, esta búsqueda, esta ansiedad... y permanecemos en ese espacio de consciencia pura, el corazón espiritual, sin pensamientos, sino más bien sintiendo la apertura que ello suscita, podemos ver con claridad que todo conflicto existe sólo en la mente, en la forma, en la superficie... y en aquellos que aún nos identificamos con ella.

. «A aquel para quien el sujeto no es diferente del Sí mismo, 
el objeto y la cognición tampoco aparecen diferentes del Sí mismo. 

A aquel para quien el sujeto es diferente del Sí mismo, 
el objeto y la cognición también aparecen diferentes del Sí mismo»

Ramana Gita


Si vemos y sentimos que ese ESPACIO DEL CORAZÓN en donde desaparecen los pensamientos, es realmente nuestro propio ser, además de funcionar ocasionalmente como el "sujeto" de conocimiento, vamos realizando en nosotros la verdad fundamental, no definitiva, pero si conductiva a la iluminación... y a liberarnos al fin de todo condicionamiento cognitivo.

¿Cuando vemos directamente la REALIDAD, quién necesita conocer qué cosa?

¿Qué duda puede caber sobre cómo observar el cuadro completo que se despliega naturalmente ante nosotros?

El DESAPEGO es la llave maestra, la clave de todo!

El ojo de la razón ha llegado a su límite... el ojo de la intuición se ha iluminado... ahora el TERCER OJO, el del corazón es el que nos muestra la verdad unificada!

Sólo tenemos que ser lo suficientemente fuertes como para seguir avanzando... cada vez más allá, tener la poderosa determinación y convicción, como para observar y seguir observando tras la observación.

No dejarnos arrastrar por percepciones, ni recuerdos, ni imaginación, ni ningún tipo de espejismo egoico!

Ni lo externo ni lo interno pueden ya engañarnos, porque vemos que en todo hay continuidad... identidad... movimiento, acción, pero sin pérdida ni ganancia de realidad.

Sin ese conocimiento ningún otro será suficiente... y con él, ya no precisamos conocer más nada!

Decía Shankara: qué es Aquello que conociéndolo, no hace falta seguir buscando nada más?

La consciencia es el espacio en que el Ser se manifiesta... el contenedor omnipresente que está en el origen, y por eso no puede ser definida!

No le caben los conceptos de principio y fin, ni de bien o mal...

La consciencia siempre está antes de cualquier comienzo y más allá de todo fin.


Percatarse del Ser, que es el soporte del conocedor y de lo conocido, destruye la pareja de conocimiento e ignorancia.

Darnos cuenta de que ESO que está más allá, y es la fuente de las dualidades (como forma y vacío), es el germen de ambas nociones, y en una misma acción indivisa, un movimiento único de manifestación... es lo que nos lleva al estado claridad mental, de certeza y de paz definitiva.

Es el fin de las luchas, las tensiones, las dudas y presiones internas... el miedo y la ansiedad externa, la ignorancia congénita que viene acosando a la humanidad desde hace siglos.

No hay más necesidad de conocimiento para ser, ni de ignorancia para recordar.

En el estado regenerado, no necesitamos siquiera una idea de nosotros mismos.

No nos vemos separados de nada, no nos vemos como un ser, sino como la visión misma, como la Consciencia que ilumina todo lo visible.

Somos el testigo que como el espejo refleja la realidad tal cual es, sin ser afectado por las imágenes que se proyectan, sin nadie del otro lado que necesite controlar reflejo alguno.


En el verdadero estado, que es diferente de ambos, no hay percepción de los objetos, sino que sólo brilla la conciencia. 
Por tanto, no es vacío.

En el verdadero estado, que es siempre aquí y ahora,  ya estamos despiertos!

Es el fin de la búsqueda, y nuestra relación con el mundo cambia...
Ahora ya no nos buscamos mutuamente uno en el otro.

Sri Ramakrishna usaba la parábola del León que nació ente las cabras, y tras un tiempo de desorientación vió su reflejo en el río... y comprendió todo en un instante!

Cuando un referente fuerte, alguien muy significativo para nosotros (como el Sadgurú) o la vida misma, nos dicen, casi abofeteándonos: TÚ ERES ESO! Despertamos y el verdadero camino comienza...

En verdad, el camino es a cada paso... Porque no hay camino cuando descubrimos que en realidad estamos siempre en casa, que siempre lo estuvimos... y que sólo hay "casa", espacio infinito del corazón, sin nadie (separado) que lo habite!

Al fin ya no hay dudas!

No hay hacedor ni experimentador, ni cosa experimentada!

La vida de realiza de instante en instante, de unívoca forma, sin dualidades.

Sólo hay consciencia!

No existe el "quién" (sujeto experimentador), separado del "qué" (objeto experimentado)... y al final ambos retornan al principio, y se funden en uno, que no es nada... y lo es TODO.

Sólo existe el "cómo" (la experiencia), sólo SER y nada más.

El error humano es identificarnos con el "qué" y el "quién" que van apareciendo en la pantalla de la mente.

Cuando en verdad siempre fuimos el "cómo", la pura consciencia...

La Consciencia del Ser en unidad con el aquí y ahora eterno!





OM NAMAH SHIVAYA 

Âtma Vichara paso a paso

Persigue inexorablemente la búsqueda del "Quién soy yo".
Analiza tu personalidad entera.
Trata de encontrar dónde comienza el pensamiento del Yo.
Prosigue con tus meditaciones.
Continúa volviendo la atención hacia adentro. (Un día la rueda del pensamiento perderá velocidad, y una intuición surgirá misteriosamente)
Sigue esa intuición, deja que tu pensamiento se detenga, y te conducirá finalmente hacia la meta.

De las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi