Sólo el silencio

Aunque la realidad del ser ha sido establecida de muchas maneras,decirlo no es suficiente: el ser sólo es conocido por experiencia propia.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

ॐ नमः शिवाय
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jueves, 23 de septiembre de 2010

El último obstáculo


Tal vez conozcas la historia del rey Janaka y su gurú.
Ambos habían estado discutiendo los estados de sueño y vigilia, y 
 Vasishta había dicho al rey que los dos eran lo mismo.

Aquella noche Janaka soñó que era un mendigo 
y por la mañana le pregunto excitadamente a su gurú: 

“He soñado que era un mendigo. 
¿Soy un mendigo que está soñando que es Janaka 
o Janaka que sueña que es un mendigo?”

Vasishta respondió: 
“No eres ni lo uno ni lo otro. Tú eres el Sí Mismo.”

Entonces el rey Janaka entendió claramente y exclamó jubiloso:
“¡Ah! ¡Yo soy el Sí Mismo!”

Pero Vasishta dijo:

“Ese es el último obstáculo...
Si lo piensas no puedes serlo.”


Extracto de: ¿QUIÉN SOY YO?
La búsqueda sagrada
Jean Klein 

lunes, 20 de septiembre de 2010

NETI, NETI

"Mientras usted se aferre a la idea de que solo existe lo que tiene nombre y forma, lo Supremo le parecerá a usted no existente. Cuando usted comprenda que los nombres y las formas son cascarones vacíos sin ningún contenido, y que lo que es real  es sin nombre  y sin forma, pura energía de vida y luz de la conciencia, usted estará en paz – inmerso en el profundo silencio de la realidad."
Sri Nisargadatta Maharaj
Del Libro  "Yo Soy Eso"

 


Del cuerpo no tengo conciencia, ni soy la conciencia del cuerpo.
No soy la estructura formada por cinco elementos.
Ni soy esta doble existencia, ni tengo ningún nacimiento.
Sin forma y sin nombre, ni espacio, ni tiempo...

No soy lo visible, ni lo que es interno;
ni lo que se esconde, ni lo que parezco,
ni lo que se siente, ni el presentimiento.
No soy proyección ni deseo, ni otro movimiento.

No soy en la mente, imagen, recuerdo,
ni nada que pueda captarse con el pensamiento,
no soy comprensible, ni abstracto o concreto,
ni nada que pueda encerrarse o asirse a ningún concepto. 

No soy perceptible, ni soy lo que encuentro.
¡Aquello que añoro cuando me despierto!
Ni lo que comprendo, lo que quiero o sueño;
Ni aún la ignorancia que hallaré en la cima del conocimiento.

Ni aquella esperanza, ni este destello;
Ni la mayor calma, ni la paz que anhelo.
Nada conseguible, nada pasajero,
nada asegurado, ni aún aquél amado ...profundo silencio.

No soy existencia, ni esto ni aquello,
Precepto o función, sujeto ni objeto.
Ningún agregado, complejo o compuesto,
ni algún derivado distinto, ni propio, ni idéntico.

Soy lo inconcebible, lo incomprensible, incierto,
Pleno y relativo, abstracto y supremo.
Principio contínuo sin fin ni comienzo.
¡No existo existiendo, sin no-ser despierto!

¡Soy así de simple, global y absoluto, total y perfecto!
Plenamente autónomo, presente, concreto,
siempre inalcanzable: aquí y ahora eterno.
¡Así Yo Soy Eso: que no es ni será... 
que siempre está SIENDO!

No podemos describir quién es este “yo”, ni cómo es él. Si quieren una descripción del “yo” que se encuentra aquí, pueden pronunciar cualquier palabra del diccionario y yo diría “No es esto, no es eso”, sino que es lo que ilumina esto y eso. 
Si no comprenden, olviden las palabras y abismense en el silencio profundo con el fin de encontrar quién es “yo soy”.

 SRI SIDDHARAMESHWAR MAHARAJ
La llave de la realización del ser

miércoles, 15 de septiembre de 2010

AJATA - La filosofía Advaita y la no-creación


¡Lo irreal nunca ha existido; 
lo real nunca ha dejado de existir!
Bhagavad Gita - 2.16

Lo inmortal no deviene mortal; 
lo mortal no deviene inmortal. 
La transmutación de la naturaleza 
simplemente no ocurre.
Gaudapada Gita - 3.21

El verdadero Yo existe siempre.
Está aquí y ahora y no desaparece jamás.
Ramana Maharshi


No hay tal cosa como una forma infinita;
La Realidad infinita no tiene 

ninguna forma propia de sí misma.
El Sí Mismo único, la Realidad suprema,
Ni crea, ni sostiene, ni destruye nada.

 Dattatreya

Lo no-existente no viene a existir 
ni en la ilusión ni en la realidad. 
El hijo de una mujer estéril 
no nace ni en la ilusión ni en la realidad.
Gaudapada 3-28

El mundo parece ser real 
mientras el Brahman no-dual, 
que es la base de todo, 
no es conocido. 
Sri Shankaracharya


Los sabios nos dicen que Advaita no es un sistema de enseñanza, ni una técnica para realizarla y mucho menos una religión ... sino simplemente "la verdad".
 
Esta verdad o realidad no necesita de comprobaciones, se experimenta directamente apenas se tiene en frente, o mejor, ni bien desaparece el conocedor o experimentador.

Por eso se dice que jamás podemos conocerla, sino sólo "serla" ...

Una vez que aceptamos que el sí mismo, es Brahman, 
esta verdad inmutable y eterna, 
dejamos de buscar entre conceptos, 
en maestros y libros, lo que siempre estuvo aquí y ahora, 
lo que hace que seamos seres no-duales, 
perfectos y completos, 
en toda condición 
y circunstancia.

Lo que vemos es lo real, 
no lo que pensamos que vemos.
Lo que es, 
no es lo que parece en nuestra conciencia actual.
¡Es simplente, lo que es!
Esto es todo, 
entonces no hay nada que percibir.
Lo no-creado, eterno e inmutable 
no puede desaparecer.
Lo creado y superpuesto sobre la realidad 
no puede subsistir.
Una vez que esto es comprendido, 
no hay nada más que ser ...


Como el granizo al caer en el mar 
descubre que siempre ha sido agua.
Como el ave que es puesta en libertad 
no conserva recuerdos de su jaula.

¡Así el hombre al sentir la Verdad, 
no vuelve a confundirse con el alma!

    OM TAT SAT

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ya

El "ya" en el que se alínea este mensaje no es ese "yá" imperativo o condicionante que exige prontitud o concreción al instante... Este "ya" se refiere a un hecho, o mejor, a algo que puede ser dado por hecho; algo concreto que está frente a nosotros, que se hace patente y contudente, totalmente comprobable e irrefutable.

Es el "ya" temporal, el de "tu ya sabes" o "ya está listo", el "ya" tratando de trascender su propio estado temporal, finito, limitado.Y ya sabemos que un estado es en definitva un concepto, por eso lo que evoca el "ya" es un no-estado, un no-mente, un conocimiento directo, espontáneo, una intuición que sabe a certeza.

Es "ya" que se ha librado de "yo" y ha quedado desnudo a un solo paso de aquello que es imposible de alcanzar, de aquello que al realizarlo "ya no eres", que es sólo uno y que por eso, sólo por su unidad existencial, experimenta verdadera libertad.

Es el "ya" que ha visto la falsedad de los conceptos, que ha advertido que lo real no puede dejar de existir y lo irreal no puede venir a la existencia, que no hay nada temporal en la verdad suprema, que todo lo que es, está "ya" aquí y ahora o no es...

Es en definitiva lo que "ya" eres, sin agregados, sin nacimiento, sin atributos o indentidad.





Ya
Aquí y ahora solo, sólo te encuentras tú,
no hay más movimientos en tu conciencia azul;
las formas, los sonidos, los nombres ya no están,
no hay nada imaginable que puedas recordar.

Ahora, en este instante, nada queda por ser,
porque no hay quien espere que vaya a suceder.
Aquí en este espacio todo es nada otra vez,
aquello que aún persiste, es lo que siempre fue.

Ahora no hay más tiempo que tenga que pasar
ni un futuro posible en el cual despertar.
Aquí te encuentras solo, siendo todo en Verdad
presente desde siempre, infinito y total ...

¡Aquí y ahora es uno,
es todo lo que hay,
perpetuo y libre siempre,
sin tiempo, eterno,
ya!

sábado, 11 de septiembre de 2010

Palabras - SILENCIO

Las palabras que pronuncio 
interfieren en el flujo perenne del silencio.
¡El Silencio es elocuencia eterna!
 Sri Bhagavan Ramana Maharshi

 
Las palabras no son capaces de dar ningún nombre 
a naturaleza alguna 
que se encuentre por encima de ellas.
M.Eckhart


 
Un monje preguntó al 6º Patriarca Hui Neng:
"Hace años que estudio estos textos, 
pero no entiendo bien algunas cosas.
Ilumíname por favor"

Hui Neng contestó :
"Yo no se leer. 
Léeme tu los pasajes que te interesan 
y te explicare su sentido"

"¿No sabes leer ? - preguntó el monje 
-¿Como puedes entonces comprenderlos?"

"La verdad no depende de las palabras. 
Mira la luna brillando en el cielo. 
Puedes señalarla con tu dedo, 
pero el dedo no es la luna. 
Para verla es necesario mirar más allá de este."

El lenguaje y las palabras 
no son más que símbolos 
para expresar la realidad. 
Pero confundir las palabras 
con la realidad es tan engañoso 
como confundir el dedo con la luna.

Sekito Kisen (700-790) 
 
Juntar palabras no le llevará lejos.
Vaya dentro y descubra lo que usted no es...
Nada más importa.

Sri Nissargadatta Maharaj

Las escrituras, tan llenas de palabras, 
son como un denso bosque en el cual 
la mente pierde su rumbo.

Por eso, el hombre dotado de sabiduría, 
debe dedicarse con fervor 
a profundizar en la experiencia 
de la verdadera naturaleza del ser.

Adi Sankara



M.: La Forma Más Alta de la Gracia es el Silencio (mouna).  
También es la upadesa más alta.
D.: Vivekananda ha dicho también que el silencio es la forma de plegaria más sonora.
M.: Lo es, en lo que concierne al silencio del buscador. El silencio del Gurú es la upadesa más sonora. Es también la Gracia en su forma más alta. 
Todas las demás dikshas (iniciaciones), por ejemplo, sparsa, chakshus, etc., derivan de mouna (el silencio). Por consiguiente, son secundarias.  
Mouna es la forma primordial. 
Si el Gurú está silente, 
la mente del buscador se purifica por sí misma.

 Sri Bhagavan Ramana

M.: Las disertaciones pueden entretener a los individuos durante unas horas, sin mejorarlos. Por otra parte, el silencio es permanente y beneficia a toda la humanidad.

D.: Pero el silencio no es comprendido.

M.: No importa. Por el silencio, lo que se entiende es elocuencia. Las disertaciones orales no son tan elocuentes como el silencio. 
El Silencio es elocuencia incesante. 
El Maestro Primordial, Dakshinamurti, es el ideal. Él enseñaba a sus discípulos rishis con el silencio.

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Leyenda de Dakshinamurti:

Brahma, el creador, creó cuatro hijos de su mente. Fueron: Sanaka, Sanandana, Sanathkumara y Sanatsujatá. Ellos preguntaron a su creador por qué habían sido traídos a la existencia. Brahma dijo: «Yo debo crear el universo. Pero quiero ir a hacer tapas para realizar al Sí mismo. Vosotros habéis sido producidos para que creéis el universo. Eso será multiplicándoos vosotros mismos». A ellos no les gustó la idea y se preguntaron por qué debían ser ellos quienes se tomaran ese trabajo. Es natural que uno busque la fuente. Por consiguiente, ellos querían recuperar su fuente y ser felices. Así pues, no obedecieron los mandatos de Brahma sino que le abandonaron. Ellos deseaban guía para la realización del Sí mismo. Eran los individuos mejor dotados para la Realización del Sí mismo.

La guía debe ser sólo del mejor de los Maestros. ¿Y quién podría serlo sino Siva, el yogiraja? Siva apareció ante ellos sentado debajo del baniano sagrado.¿Debe Él practicar yoga, siendo yogiraja?Mientras estaba sentado, Él entró en samadhi;Él estaba en Reposo Perfecto. El silencio prevalecía. Ellos Le vieron. El efecto fue inmediato. Cayeron en samadhi y sus dudas acabaron.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Verdadera libertad

Vive ahora mismo, que la Vida es todo. 
Encuéntrate de pronto con tu ser.
Vive este instante sin que existan otros.
Muere al pasado para renacer.

Vive sin recordar, sin pensamientos; 
sin proyectar tu sombra sobre el sol.
Vive sin más creencias ni conceptos:
Vive sin implicarte con el “yo”.

Vive  el Ahora siempre totalmente, 
no cargues en tu mente a “lo que fué”.
Conéctate al momento plenamente
Y no quedará nada por hacer.

Vive sin el ayer, sin el mañana, 
sin buscar repetirte en el placer.
Vive sin la memoria acumulada
De todo aquello que no pudo ser.

Vive y goza la Vida renovada, 
deja a lo muerto justo en su lugar.
Vive y no esperes nunca más por nada
¡ Vive ahora mismo en plena libertad !




“Una mente que no está lisiada por la memoria tiene verdadera libertad”

Al ser absoluta e incondicionalmente libre
que conocimos bajo el nombre de Jiddu Krishnamurti

martes, 7 de septiembre de 2010

Vivir de instante en instante

¿Cree usted que una hoja que cae al suelo teme a la muerte? ¿Cree que un pájaro vive con el temor de morir? Se enfrenta a la muerte cuando la muerte llega; pero no se preocupa por la muerte, está demasiado ocupado con el vivir: ocupado en atrapar insectos, en construir un nido, en cantar, en volar por el júbilo mismo del vuelo. 

¿Ha observado alguna vez a los pájaros que, llevados por el viento, se remontan en el aire hasta una gran altura, sin un solo batir de alas?

¡Cómo parecen deleitarse sin cesar! No se preocupan de la muerte. Si la muerte llega, está bien, han terminado. No hay preocupaciones acerca de lo que va a suceder; viven de instante en instante, ¿no es así? 

Somos nosotros, los seres humanos, los que siempre estamos preocupados por la muerte - porque no estamos viviendo. 

Esa es la dificultad; estamos muriendo, no viviendo.


Ahora bien, si usted puede vivir de instante en instante y no preocuparse acerca del futuro, si puede vivir sin el pensamiento del mañana - lo cual no implica la superficialidad de ocuparse meramente del hoy -, si estando alerta a todo el proceso de lo conocido puede renunciar a lo conocido, desasirse completamente de ello, descubrirá que ocurre algo asombroso. 

Inténtelo por un solo día - descarte todo lo que conoce, olvídelo, y vea simplemente lo que sucede. 

No cargue con sus preocupaciones de día en día, de hora en hora, de instante en instante; despréndase de todas ellas y verá que, gracias a esta libertad, adviene una vida extraordinaria que incluye tanto el vivir como el morir. 

La muerte es tan sólo la terminación de algo, y en ese morir mismo existe una renovación.

 Krishnamurti

domingo, 5 de septiembre de 2010

EL AMOR Y LA LUZ (SAI BABA)


Cada hombre es la encarnación de la Divinidad. 
Las verdaderas relaciones humanas 
pueden crecer sólo cuando se reconoce esta verdad.

La primera etapa es aquella en la que reconocen 
“Yo estoy en la Luz”. 
Luego sigue aquella en la que toman conciencia de que 
“La Luz está en mí”, 
y finalmente reconocen que 
“Yo soy la Luz”.

“Yo” representa el amor, 
y la luz representa a Jñana, 
la Sabiduría Suprema.

¡Cuando el amor y la luz se vuelven uno, hay Realización!

viernes, 3 de septiembre de 2010

LA CAUSA NO EXISTE SIN EL EFECTO



 
¡El mundo no existe sin el cuerpo!
es un punto de vista individual.
La causa es inherente en el efecto
y como objeto desaparecerá.

¡El cuerpo no existe sin la mente!
Es tan solo un fantasma conceptual.
Una noción creada en la aparente
progresión de su cognitividad.

¡La mente no existe sin la conciencia!
Es un reflejo de su potencial...
que al manifestarse en la existencia
se aparece como este ser actual.

¡La conciencia no existe sin la realidad! 

... y aquí ya no hay más palabras ni expresiones.
ni atributos, ni otra identidad.
Ya no hay porqué buscar, ni buscadores.
¡Aquí no hay nada de objetividad!


miércoles, 1 de septiembre de 2010

SÓLO SEA


D. ¿Ayuda mi realización a otros?
M. Sí, y posiblemente es la mejor ayuda que pueda dar a otros. 
Aquellos que han descubierto grandes verdades, lo han hecho en las profundidades quietas del sí mismo. Pero, en realidad, no hay ningún «otro» a quien ayudar. Pues el ser realizado ve solo el sí mismo, de la misma manera que el orfebre ve solo el oro mientras lo aprecia en diferentes joyas hechas de oro. 

Cuando se identifica con el cuerpo, el nombre y la forma están ahí. Pero cuando trasciende la consciencia del cuerpo, los «otros» también desaparecen. El realizado no ve el mundo como diferente de sí mismo.

D. ¿No sería mejor si los santos se mezclaran con los otros?
M. No hay ningunos «otros» con los que mezclarse. El sí mismo es la única realidad.

D. ¿No debo yo intentar ayudar al mundo que sufre?
M. El Poder que le ha creado a usted ha creado también el mundo. Si ese poder puede cuidar de usted, similarmente puede cuidar del mundo también… Si Dios ha creado el mundo, es incumbencia Suya cuidarlo, no es incumbencia de usted.

D. ¿No es nuestro deber ser patriotas?
M. Su deber es SER, y no ser esto o eso. 
«YO SOY LO QUE YO SOY» resume toda la verdad; el método está resumido en «SOLO SEA».

¿Y qué significa «en quietud»? Significa «Destrúyase a usted mismo»; debido a que, todo nombre y forma es la causa del trastorno. «Yo-yo» es el sí mismo. «Yo soy esto» es el ego. Cuando «yo» es mantenido solo como «yo», es el sí mismo. Cuando se va por la tangente y dice «Yo soy esto o eso, yo soy fulano», —es el ego.

D. ¿Quién es entonces Dios?
M. El sí mismo es Dios. «Yo soy» es Dios. Si Dios es aparte del sí mismo, Él debe ser un Dios sin sí mismo, lo cual es absurdo. Todo lo que se requiere para realizar el sí mismo es SOLO SER

¿Qué puede ser más fácil que eso? 
 Por consiguiente, atma-vidya es lo más fácil de obtener.

Extracto de enseñanzas de: Sri Bhagavan Ramana Maharshi

miércoles, 25 de agosto de 2010

SHANKARÂCHÂRYA: MEDITACIÓN DE LA MAÑANA


Esta mañana medito la esencia del Âtman 
que vibra y brilla en mi corazón, 
que es Ser, Consciencia y Beatitud, 
la meta de los ascetas paramahansas,
(turiya) el Cuarto; 
Lo que atraviesa en apariencia los estados 
de vigilia, ensueño y sueño profundo, 
el Brahman indivisible. 
 Es eso lo que soy 
y no este agregado de elementos.

Esta mañana venero Lo que sobrepasa 
todas las palabras y todos los pensamientos, 
mas por cuya gracia irradian pensamientos y palabras, 
Lo que el Veda describe como "neti-neti", 
Lo que los sabios llaman el dios de los dioses, 
el no-nacido, el inmutable, el primordial.

Esta mañana saludo a Aquel 
que es llamado el Altísimo Purusha, 
la Plenitud, la Mansión eterna que como el orbe solar 
resplandece más allá de toda oscuridad, 
Aquello fuera de lo cual nada hay 
y en el que el universo entero 
aparece como en la cuerda 
la serpiente imaginaria.

jueves, 19 de agosto de 2010

SER-SOLO-SER



 
Ser, sólo ser:
vivir sin soñar;
sin conocer, sin ignorar.

Ser, siempre ser:
sin cambios, en paz.
Sin donde nacer, sin tiempo vital.

Ser aquí, ser:
sin ir más allá;
sin pretender, ni recordar.

Ser ahora, ser:
seguir sin actuar;
sin todo que hacer, sin nada que hallar.

Ser todo ser,
vivir la Verdad;
amar sin saber, saber sin pensar …

Ser puro, ser:
Ser lo esencial.
Permanecer, sin olvidar.

Ser Lo que Es:
(Si no es, no será)
¡Y lo que siempre fue, ahora-aquí está !
Ser, sólo ser. ¡Sin ser nada más!

                                             

jueves, 12 de agosto de 2010

Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara

Comentario inspirado en la sentencia de Sri Shankaracharya



El llegar a captar el verdadero sentido de estas pocas palabras es el fin de todo buscador que se sumerge en las aguas del Advaita Vedanta en pos de la ansiada realización. Esta afirmación tan categórica, separada en cuatro estrofas, conlleva un enorme poder demoledor de barreras intelectuales, un mantra muy eficaz para adentrarse de lleno en la contemplación del Ser, que constituye el mayor anhelo del sincero aspirante.

Cada estrofa es una puerta o más bien, la llave de una puerta que nos permite ingresar directamente en la más profunda investigación, con la actitud correcta para indagar, para introducirnos con audacia intentando derrumbar los muros del pasado que como defensas de una antigua fortaleza se yerguen, una tras otra velándonos el acceso a la verdad, a la visión clara, a la realidad última.

Dice Shankara en el Vivekachudamani, que el pájaro del Vedanta posee dos alas y que ambas son fundamentales para garantizar el vuelo perfecto. Estas son el Discernimiento y el Desapego, y es la utilización de estas dos alas en perfecto equilibrio lo que debemos lograr al sumergirnos en la más íntima indagación. Preguntar y soltar, sin buscar una respuesta, sin quedarnos con ningún concepto que aparezca, con ninguna forma, sin aceptar limitación o conclusión alguna. Permanecer en la pregunta, insistiendo, perseverando con firme determinación e infinita paciencia. Aprendiendo así a utilizar ese maravilloso poder al que llamamos “mente” y que, si bien es ahora la causa de nuestra desdicha, pues no la empleamos correctamente,  puede convertirse y deberá hacerlo, en nuestro principal aliado a la hora de emprender el camino de regreso.

Estas mágicas palabras del gran Shri Shankaracharya no invitan al discurso, sino más bien al Silencio. Como todo en la filosofía Advaita nos insta a situarnos en la perfecta quietud interior, en el Silencio profundo, no forzado, no inducido, que nos deposita directamente a los pies del Señor, en la pureza mental, en el límite de nuestra conciencia, en ese maravilloso estado (o no-estado) en el que no somos nada porque lo amamos todo, en el que no somos nadie porque al fin somos uno.

•    Brahma Satyam = Brahman (el ser absoluto no condicionado) es la realidad

Brahman no es algo lejano, no es nada ajeno a nosotros. Al contrario, los maestros insisten en que es lo más íntimo, lo más cercano, que siempre está aquí y ahora, y recalcan que todo lo que vemos sólo existe en Brahman.

A partir del individuo surgen los conceptos de Dios y el mundo. A partir de mí lo conocido es el mundo, mi mundo, lo concreto, lo que me sustenta como individuo. Y es también a partir de mí que lo desconocido es Dios, mi Dios, lo abstracto, lo que no alcanzo a ver, lo inconmensurable, lo que me define como conciencia.  De mi mente hacia arriba: lo absoluto, el cielo, Dios; de mi mente hacia abajo: lo relativo, la tierra, el mundo; y en el medio yo, siempre yo. Ahora bien, si el “yo” no aparece  (ni yo ni lo mío) el mundo y Dios son uno solo, todo lo desconocido se transforma en mi propio ser, en el que siento, en el que vivo y a la vez, lo conocido desaparece y se funde en lo uno indefinido, sin nombres, sin formas, sin superposiciones.

Lo que nos resulta tan arduo desde lo intelectual es que al hablar de Brahman, al nombrarlo, sentimos que nos alejamos de Él. Al intentar objetivarlo sabemos que lo estamos definiendo, delineando, limitando, y ante la dificultad de llegar a expresar su real naturaleza, pensamos que enumerando todo lo que no es (método negativo), llegaremos a precisar Aquello que Brahman es (método positivo).

¿Qué es más real, Dios o el mundo? ¿O ambos son irreales, y lo único real es el individuo que los realiza? Toda discusión es absurda y termina confundiéndonos aún más. Renuncia a la multiplicidad, a las diferentes nociones, a lo relativo, dice el Vedanta. Siempre que hay conceptos, habrá un pensador, siempre que exista la dualidad del pensador y lo pensado la verdad se encontrará velada.

Los conceptos de Dios, el mundo y el individuo, emergen y se hunden en el mismo instante. Esta tríada forma un solo conjunto que aparece en nuestra conciencia de manera espontánea y correlativa. Sin uno de ellos, los otros no surgen. Sin objetos no hace falta el sujeto ni el Dios que los abarque; sin un mundo contenedor de nombre y forma, no hay conceptos ni relaciones que necesiten almacenarse. Así, a poco de iniciada nuestra investigación, nos percatamos de que el pensamiento no nos ayudará a resolver nuestro dilema, de que la mente es incapaz de conocer Aquello en lo cual se origina, su propia fuente, su ser real.

Aquello no precisa ni admite separación, ni conjunción, ni construcción mental alguna. Por eso ni aún los sabios logran entenderla, ni los visionarios discernirla. Aquella realidad no está al alcance de ningún individuo, en Ella no existe el aspirante, ni el sendero, ni el Yoga, en ella no hay ninguna dualidad.

Brahman es lo único real, lo único que realmente existe en todas partes sin parte alguna. Sólo Brahman es todo lo que vemos y lo que no llegamos a ver; todo lo que sabemos y también todo lo que ignoramos, es todo lo que somos antes que nada.

•    Jagan Mitya = el mundo es una apariencia ilusoria

La mente sólo puede percibir a través de los sentidos los elementos con que todos los objetos se componen. El cuerpo también está formado por envolturas diferentes que coinciden con sus diversas modalidades expresadas a través de los sentidos y sus órganos internos. ¿No es esto prueba suficiente para darnos cuenta de que el mundo que tomamos como lo más real, es en realidad, el mundo de la mente? Lo mismo sucede con el cuerpo con el cual nos identificamos sin dudarlo, y es en definitiva un producto de lo que percibimos, de lo mental.

Si esta mente es la causa de todo, ¿de dónde toma su poder, en qué o quién se origina y porqué?¿Cuál será su fuente? Entender en nosotros todo el complejo proceso de la mente constituye el primer paso liberador. Ver lo iluminado sin percatarse de la luz es como ver el pasado y el futuro sin tomar conciencia del presente. Para ello necesitamos detenernos, frenar la rueda, cortar el circuito interminable de los pensamientos recurrentes y una vez que nos tranquilizamos y aclaramos, volvernos hacia esa Luz, hacia esa fuente, hacia esa presencia que no aparece y desaparece sino que permanece siempre como la base o el trasfondo de lo que percibimos.

Todo lo que vemos es irreal porque al objetivarlo, al evaluarlo, al medirlo, lo hacemos desde una perspectiva dualista; basados en la separación, en la diversidad. Todos los pensamientos, conceptos o imágenes que aparecen ante nosotros en el estado de vigilia no son más que objetos de la mente, proyecciones mentales, creaciones limitadas, efímeras y simbólicas, producto de una visión marginada o parcial. Desde lo global, por el contrario, nos sorprenderíamos de hallarnos naturalmente en una actitud de desapego, como turistas o extranjeros, como simples espectadores que observan los hechos sin implicarse, con total indiferencia hacia el yo y sus acciones. Sólo se trata de cambiar el punto de referencia, de enderezar la perspectiva y reconocernos como testigos privilegiados de todo este proceso, dejando definitivamente el papel de víctimas.

Lo irreal no es lo que vemos, sino lo que pensamos que vemos, lo que creemos ver. La ilusión que nos mantiene esclavizados surge en el mismo momento en el que nuestra percepción se confunde con la mente extrovertida, en el preciso instante en el que la atención se centra en ese objeto y la conciencia se recrea a sí misma en ese campo, en ese espacio limitado que no puede contenerla ni aún circunstancialmente. El que aparece junto con el mundo es una parte, un objeto más, y en ese orden (en esa dirección) jamás conocerá la felicidad ni la verdad.  “Termina con tus ilusiones ...” insiste el gran maestro. Rompe las cadenas que tú mismo te has colocado, corta el círculo vicioso del nacimiento y muerte, reclama tu herencia celestial y asume el trono de la libertad total.

El universo aparece sólo en perspectiva. El que ve es mas bien un punto de referencia y el objeto visto resulta no ser más que una apariencia, una proyección, un espectro. Lo único real es la visión. Lo único que existe es la Conciencia. La semilla de toda existencia. Todo lo que existe es nuestro propio ser.



•    Jivo Brahmaiva = la llamada alma individual es Brahman mismo y no algo distinto

Podemos ser muchas cosas, todas las cosas o ninguna cosa, pero siempre somos. Podemos identificarnos con los objetos más variados pero la conciencia que realiza el objeto es siempre la misma y permanece inalterable durante todo el proceso de creación, mantenimiento y destrucción.

Existimos como consciencia y no somos conscientes de esa existencia. Cuando invertimos nuestra mirada hacia una perspectiva abierta, libre de toda ubicación o limitación, dejamos de creer que somos algo, que somos una cosa, un objeto limitado que tiene principio y fin. Nuestro error se basa en lo que pensamos acerca de lo que vemos, de lo que experimentamos ahora mismo. Vivimos engañados por ese pensamiento recurrente, creyendo que el cuerpo es el yo y sin embargo, aún siendo presas de tan lastimosa creencia tenemos momentos de dicha, de ausencia, de iluminación. Aún en este estado de identificación, envueltos en este laberinto del ser individual, tenemos la oportunidad de discernir sobre el origen de tal aparición, analizándola en profundidad hasta ver claramente que sólo es un vacío, un concepto, una construcción mental, y una vez allí, logrado el entendimiento básico, adentrarse en la búsqueda de su fuente, sumiéndose en la meditación silenciosa, profunda, dejándonos caer en el centro de esa conciencia, de esa intuición.

Pero no debemos confundirnos, el autoanálisis partiendo desde el ego es una pérdida de tiempo en donde el observador es lo observado y la confusión en lugar de esfumarse se fortalece. Pero si esa introspección se halla precedida por entrega total, por negación absoluta de la personalidad y los condicionamientos que la forman, se convierte en la mayor austeridad, en el estado más propicio para ingresar y permanecer en el Yo puro, en la consciencia atómica que es el principio y el origen de todos los pensamientos, hasta que esta también desaparezca.

Por eso dicen los sabios que nuestra gloria se halla donde cesamos de existir. No es que sea necesario morir para ser libre, sino ser libre para siempre (y en este mismo instante) de nacer y morir.

Todo concepto, incluso el de haber nacido y el de ser un individuo o un ente espiritual, proviene de un conocimiento indirecto, aprendido, adoptado, aceptado como propio sin que realmente lo sea. El único conocimiento directo, que está siempre presente, siempre aquí y ahora como trasfondo de todo lo demás y no necesita confirmación externa, es la consciencia de ser, el concepto de ser realmente aunque no podamos precisar qué somos exactamente. Este es otro concepto que deberemos desechar para ser libres, pero es el único con una base cierta, el único que proviene de la fuente original.

Brahman incluye al Jiva y al universo entero, incluye a todos los objetos. Nosotros en cambio nos basamos en un conocimiento excluyente, vemos en objetos, pensamos en objetos, nos diferenciamos como objetos. Sobre todas las cosas deberíamos descubrir a Brahman, porque no hay otro objeto. ¡Sólo existe Brahman!

Lo único que necesitamos es Atma Vidya (el conocimiento del Ser Interno) y esto a su vez, no es algo que debamos conseguir porque ya está en nosotros, es el conocimiento más simple y directo, y es así pues sólo se necesita dirigirse a Él sin desviarse ni entretenerse, ni confundirse con ningún otro conocimiento. Descartándolo todo, renunciando a cualquier otra idea que surja en la mente. Sin aceptación ni rechazo, dejando pasar cada ola de pensamientos, cada reacción, permaneciendo firmes en la meditación, en la práctica constante, en la entrega que no es búsqueda, porque no hay nada que encontrar, nada que no esté aquí y ahora mismo con nosotros, en este instante y en ningún otro.

La última verdad es la visión sin dualidad, la atención sin objetos, la conciencia clara, la realidad total sin cambios ni atributos. Todo lo demás es mente, es el poder de la naturaleza manifestándose y retroalimentándose de sus creaciones. Es el juego de los elementos en el que no podemos tomar parte, en el que no debemos interferir.

Renunciar a ese poder, a la capacidad de “hacer algo” y “ser algo” en el mundo mental, es lo que se conoce como “realización”. Sólo los seres que están más allá de la mente, de las palabras, de las ideas, de todos los agregados o envolturas, pueden transmitir un destello de esa inexplicable e indescriptible sabiduría, porque habitan en ese estado puro, autoluminoso, incondicionado, “donde uno no ve nada distinto”. Para Ellos sólo existe Brahman. Ellos han llegado al Atman, al ser interno y lo han visto cara a cara, y en esa visión (el rostro del Señor) han sucumbido realizando el mayor de los misterios, Aquello que una vez conocido no hace falta conocer nada más, la Verdad concluyente de que el Atman y lo Brahman son uno mismo, un único ser.




•    Na Apara = fuera de esto nada hay

No necesitamos hacer nada, ni aprender nada, ni adquirir nada, lo único que necesitamos es despertar, soltar la soga que nos liga a la ilusión del ser individual. Una vez que somos conscientes de que lo único que nos mantiene atados es nuestra propia mano sosteniéndose, aferrándose a lo conocido, a lo limitado, a lo mental, dejamos de buscar para encontrar, dejamos de creer para saber, dejamos de desear para ser, sólo ser.

El Atman, el Yo puro o ser interno es Brahman mismo, es la Luz de la conciencia reflejada desde el corazón. Es ese extraordinario poder que además de ser luz para todos los objetos o visiones sucesivas, es luz para sí mismo, y en este principio es en el que debemos afirmarnos para reconocerlo.

Llegar a esa Luz pura, a ese ser prístino, a esa conciencia limpia y clara, y permanecer en Ella sin fluctuaciones, es el fin supremo de toda meditación, de todo Yoga. Alcanzar la purificación de aquella mente para dejar al Yo reluciente de un único brillo, no es cuestión de logros o quehaceres. No es lo que hagamos sino lo que dejemos de hacer lo que va a liberarnos finalmente.

Sólo la meditación constante nos limpiará poco a poco de la escoria del tiempo. En la hoguera de la contemplación la mente se desintoxica de tendencias latentes y predisposiciones acumuladas, no para lograr nada nuevo, nada que no tengamos ya, sino para recuperar nuestro estado natural, nuestra libertad perdida y olvidada. El Yoga puede resultar muy útil para quienes no tiene otro modo de aquietar su mente, pero al igual que a otros métodos, se lo debe encarar como un medio y no como un fin en sí mismo. Siempre con humildad y entrega desinteresada tenemos que apuntar a trascender el yoga y la práctica para no quedar enredados en ella como otro estado limitante, como un nuevo agregado o condicionamiento. Sólo morar en el Yo, permanecer lo más posible en ese estado, más allá de las horas de práctica, nos hará retornar poco a poco a nuestra naturaleza original, a la pureza mental, a la total transparencia, a la mayor apertura, a la única felicidad, a la absoluta paz.

Por eso, ¿Para qué más palabras o indicaciones? ¿Qué pueden decir las teorías, la filosofía, las escrituras, los libros o cualquier afirmación que sea superior a lo que está aquí ante nosotros en este mismo instante? ¿Qué puede ser más claro que nuestro propio ser, puro, absoluto, ilimitado, siempre presente y atrayéndonos hacia si de todas las formas posibles?¿Qué puede resultar más cierto que unirse a Él en este mismo instante salteando todo lo demás?

Decimos que vamos hacia Él, pero es Él el que en realidad viene por nosotros. Aquello siempre pugna por realizarse en cada parte, en cada ser, porque no puede evitarlo: su naturaleza es la unidad y no hay conciencia ni existencia fuera de ello. Por eso tampoco puede fallar ni cometer error alguno. Nosotros por el contrario, estamos destinados al fracaso, a fallar en la realización individual una y otra vez hasta habernos tornado lo suficientemente puros o santos como para ser consumidos por Él, para ser absorbidos y reunirnos y fundirnos definitivamente en Aquello que nos dio el ser.

Aquello es lo único real y la mente que hasta ahora nos mantuvo aparte, será nuestra principal aliada cuando a través del desapego y el discernimiento reencausemos esa fuerza hacia el único ser, hacia el Yo puro y definitivo, hacia el conocimiento absoluto, “al uno sin segundo”, al que no se puede apreciar ni despreciar, ni aceptar, ni rechazar, porque es autoexistente, inmaculado, sin dualidad.

Brahman no está lejos, está aquí y ahora. ¿Qué más existe entre Él y nosotros? Hallar nuestro origen es hallar nuestro destino. ¿Pero dónde buscarlo sino en el centro de nosotros mismos, en el interior, en lo más profundo de nuestro corazón?

¡Todos estamos realizados ya! Y esto es todo, no hay otra verdad.


Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara.

TAT TWAM ASI

 OM TAT SAT

Âtma Vichara paso a paso

Persigue inexorablemente la búsqueda del "Quién soy yo".
Analiza tu personalidad entera.
Trata de encontrar dónde comienza el pensamiento del Yo.
Prosigue con tus meditaciones.
Continúa volviendo la atención hacia adentro. (Un día la rueda del pensamiento perderá velocidad, y una intuición surgirá misteriosamente)
Sigue esa intuición, deja que tu pensamiento se detenga, y te conducirá finalmente hacia la meta.

De las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi