Sólo el silencio

Aunque la realidad del ser ha sido establecida de muchas maneras,decirlo no es suficiente: el ser sólo es conocido por experiencia propia.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

ॐ नमः शिवाय
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lunes, 8 de noviembre de 2010

Todo es Brahman V - Na apara (No hay nada más)

• Na Apara = fuera de esto nada hay

La proyección de una película precisa un entorno de total oscuridad para ser apreciada correctamente, de la misma manera que las proyecciones del intelecto necesitan contar con la ignorancia (avidya) subyacente para desarrollar sus teorías dualistas o su visión objetiva del mundo.

El intelecto se deleita investigando el pasado, el futuro, lo hipotético o lo novedoso, evadiéndose del presente, de lo continuo, de lo real ... y es nuestro trabajo traerlo de vuelta hacia su verdadera funcionalidad, para que cumpla con aquello para lo que fue creado: descubrir y realizar la naturaleza única del Yo.

Y es que en la Luz única del Yo, que no admite superposiciones, todo este espectáculo tan entretenido para el ego inmaduro, queda reducido a la Nada.

Si aprendemos como traerlo de vuelta hacia esa perspectiva resultará sencillo discernir que el mundo y el jiva (individuo) como emisiones mentales, sólo existen en los estados de vigilia y onírico, cuando ella (la mente y su dualidad) está en pleno movimiento, y se apoya en los conceptos de tiempo, espacio, los pares de opuestos y demás.

Si pudieramos permanecer como en el estado de sueño profundo, sumidos mentalmente en la seguridad de que no somos nada, y que todo lo demás es nada "absolutamente", sabiendo sin mediar ningún conocimiento formulado o conceptualización alguna, que esa "nada" significa simplemente UNIDAD, e implica que todo es uno, y por ende, uno es TODO ... Entonces no harían falta más palabras, ni enseñanzas, ni escrituras, ni meditaciones ... ni siquiera la Graciosa Presencia del Sadgurú, ni siquiera esta vida para seguirLo.


Usted dice que estando dormido se halla inconsciente, 
y que en el estado de vigilia era consciente de sí.
¿Cuál es la realidad? La Realidad debe ser continua y eterna. 
Ni la inconsciencia ni la consciencia de sí acerca del presente, son la realidad. 

El Ser puro es la Realidad. Las demás son meras asociaciones. 
El Ser puro no puede ser otra cosa que consciencia. 
Por tanto, la consciencia es la Realidad. 

Cuando a esta Consciencia se la asocia con "upadhis" (atributos), 
usted habla de consciencia de sí, inconsciencia, 
subconsciencia, superconsciencia, etc. 
El factor común e inalterable de todos ellos 
es la Consciencia.
Sri Ramana Maharshi

Si supieramos "sin conocer" lo que verdaderamente somos, sabríamos que todo es Brahman y que no hay nada más, que esa pura REALIDAD.

¡Sólo existimos como consciencia... y no somos conscientes de esa Existencia!

Lo verdaderamente importante es darnos cuenta que todo lo que existe no tiene una real existencia en sí, o independientemente de ese trasfondo... nada tiene entidad a no ser como expresiones de esta única Consciencia.

Todos los objetos, seres y universos que puedan surgir, sólo lo hacen como "estados" de conciencia, sólo aparecen para volver a hundirse en su Origen y jamás volver ... así de transitorios e insustanciales, así de discontinuos o ilusorios.

No necesitamos hacer nada, ni aprender nada, ni adquirir nada para SER ... lo único que necesitamos es despertar, soltar la soga que nos liga a la ilusión del ser individual. Una vez que somos conscientes de que lo único que nos mantiene atados es nuestra propia mano sosteniéndose, aferrándose a lo conocido, a lo limitado, a lo mental, dejamos de buscar para encontrar, dejamos de creer para saber, dejamos de desear para ser, sólo ser.

El Atman, el Yo puro o ser interno es Brahman mismo, es la Luz de la conciencia reflejada desde el corazón. Es ese extraordinario poder que además de ser luz para todos los objetos o visiones sucesivas, es luz para sí mismo, y en este principio es en el que debemos afirmarnos para reconocerlo.


Uno no puede ver a Dios y, sin embargo, 
retener la individualidad. 
El que ve y lo visto se unen en un solo Ser. 
No hay conocedor, cognición, ni conocido. 


¡Todos se funden solamente en el Siva Único y Supremo! 

Sri Ramana Maharshi

Llegar a esa Luz pura, a ese ser prístino, a esa conciencia limpia y clara, y permanecer en Ella sin fluctuaciones, es el fin supremo de toda meditación, de todo Yoga. Alcanzar la purificación de aquella mente para dejar al Yo reluciente de un único brillo, no es cuestión de logros o quehaceres. No es lo que hagamos sino lo que dejemos de hacer lo que va a liberarnos finalmente.

Sólo la meditación constante nos limpiará poco a poco de la escoria del tiempo. En la hoguera de la contemplación la mente se desintoxica de tendencias latentes y predisposiciones acumuladas, no para lograr nada nuevo, nada que no tengamos ya, sino para recuperar nuestro estado natural, nuestra libertad perdida y olvidada.

El Yoga puede resultar muy útil para quienes no tiene otro modo de aquietar su mente, pero al igual que a otros métodos, se lo debe encarar como un medio y no como un fin en sí mismo.

La práctica de cualquier índole, sólo se justifica como método de autoconocimiento. Si se realiza con cualquier otro fin se constituirá más adelante en otro obstáculo a superar y trascender.

Siempre con humildad y entrega desinteresada tenemos que apuntar a trascender el yoga y la práctica para no quedar enredados en ella como otro estado limitante, como un nuevo agregado o condicionamiento.

Sólo morar en el Yo, permanecer lo más posible en ese estado, más allá de las horas de práctica, nos hará retornar poco a poco a nuestra naturaleza original, a la pureza mental, a la total transparencia, a la mayor apertura, a la única felicidad, a la absoluta identidad... Brahman... Dios mismo.

"Estad quietos y conoced que Yo soy Dios". 
Aquí la quietud es entrega absoluta sin vestigios de individualidad. 
Prevalecerá la quietud y no habrá ya agitación mental. 
La agitación mental es la causa del deseo, 
del sentido de la ejecución del acto, y de la personalidad. 
Y hay quietud si se la detiene. 
Allí "conocer" significa "Ser". Realice el "Yo Soy" y no piense "Yo soy". 
Sabe que "yo soy Dios" dice la biblia. 
Dice "sabe" y no "piense que yo soy Dios". 

Sri Ramana Maharshi

Por eso, ¿Para qué más palabras o indicaciones? ¿Qué pueden decir las teorías, la filosofía, las escrituras, los libros o cualquier afirmación que sea superior a lo que está aquí ante nosotros en este mismo instante? ¿Qué puede ser más claro que nuestro propio ser, puro, absoluto, ilimitado, siempre presente y atrayéndonos hacia si de todas las formas posibles?¿Qué puede resultar más cierto que unirse a Él en este mismo instante salteando todo lo demás?

Esta Consciencia también pasará, pero mientras persista debemos aprovechar su manifestación y cada una de sus expresiones para constatar nuestra identidad suprema y serle fiel a ese único sentido, a esa pureza existencial, a esa Paz inefable que sólo puede provenir de la unidad, del puro Ser.

Decimos que vamos hacia Él, pero es Él el que en realidad viene por nosotros. Aquello siempre pugna por realizarse en cada parte, en cada ser, porque no puede evitarlo: su naturaleza es la unidad y no hay conciencia ni existencia fuera de ello. Por eso tampoco puede fallar ni cometer error alguno.

Nosotros por el contrario, estamos destinados al fracaso, a fallar en la realización individual una y otra vez hasta habernos tornado lo suficientemente puros o "maduros" como para ser consumidos por Él, para ser absorbidos y reunirnos y fundirnos definitivamente en Aquello que nos dio el ser.


Su mente está muerta 
para el contacto de lo externo,
y está viva para la bienaventuranza del Atman. 

Porque su corazón conoce a Brahman 
Su felicidad es eterna.
Bhagavad-Gita

Aquello es lo único real y la mente que hasta ahora nos mantuvo aparte, será nuestra principal aliada cuando a través del desapego y el discernimiento reencausemos esa fuerza hacia el único ser, hacia el Yo puro y definitivo, hacia el conocimiento absoluto, “al uno sin segundo”, al que no se puede apreciar ni despreciar, ni aceptar, ni rechazar, porque es autoexistente, inmaculado, sin dualidad.

Por eso, toda revelación o comprensión que aparezca en el proceso de autoconocimiento no es lo trascendente, sino el estado de conciencia en que esa realización se produce, y a partir de ese crucial descubrimiento, tratar de permanecer en ese estado de vacío, de apertura, de ser nada más que ser, porque el Ser es todo lo que ES.

El Mundaka Upanishad finaliza su magnífica exposición con estas sentidas palabras: "Que sea  revelada esta ciencia de Brahman sólo a aquellos que están establecidos en Brahman, ofreciéndole continuamente su amor y devoción". 

Brahman no está lejos, está aquí y ahora. ¿Qué más existe entre Él y nosotros?

Hallar nuestro origen es hallar nuestro destino. ¿Pero dónde buscarlo sino en el centro de nosotros mismos, en el interior, en lo más profundo de nuestro corazón?

¡Todos estamos realizados ya! ...Yo soy nada y eso es todo, no hay otra verdad.


Los ojos no me disciernen.


Los oídos humanos son sordos a mi silencio.


No soy ni de la tierra, ni del aire, ni del agua, ni del fuego. 


Los que quieren nombrarme quedan reducidos al silencio, 
porque soy el Conocimiento, la Vida, el ABSOLUTO.



Shankara





¡ Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara !

TAT TWAM ASI

OM TAT SAT

martes, 2 de noviembre de 2010

Todo es Brahman IV - Jivo Brahmaiva (El individuo es Brahman)

•    Jivo Brahmaiva = la llamada alma individual es Brahman mismo y no algo distinto

¿Porqué desearía el individuo, que se considera algo concreto y cierto, convertirse en Brahman, que es lo abstracto, indistinto, inaccesible, inpensable e incomprensible, que lo es todo, y a la vez es nada en el mundo mental?

¿Porqué querría volver a "cero" cuando tanto trabajo le ha costado construir ese uno, esa compleja estructura psico-física que cree ser, o asumirse como el alma sobre la que se apoya su existencia personal, esa identidad tan confirmada y reconocida en este mundo por muchas clases de conocimiento?

Pues precisamente, porque en cero, en esa nada absoluta, están todas las respuestas y más aún... Allí hay una completa ausencia de preguntas, de dudas, de conflicto... sólo allí hay quietud, sólo allí hay silencio real, verdadera libertad y plenitud,  paz perfecta, conocimiento puro, felicidad total.

Sólo en cero somos Sat-chit-ananda, existenca en la consciencia de ser y amor ilimitado... sólo en Brahman somos completos, no fragamentados, no divididos ni separados de nada en ningún momento ni lugar ... Sólo en Brahman somos en verdad, eternos, sin cambios y autoconsicentes.

Podemos ser muchas cosas, todas las cosas o ninguna cosa, pero siempre somos...Podemos identificarnos con los objetos más variados pero la conciencia que realiza el objeto es siempre la misma y permanece inalterable durante todo el proceso de creación, mantenimiento y destrucción.

Cuando invertimos nuestra mirada hacia una perspectiva abierta, libre de toda ubicación o limitación, dejamos de creer que somos algo, que somos una cosa, un objeto limitado que tiene principio y fin.

La causa de todo el el Yo... Todo lo que percibimos procede de una sola causa, y la causa satura el efecto, no viceversa, por lo tanto todo es un único Yo, la Consciencia eterna, el Señor omnipresente.

Cualquier existencia, objeto o cosa que reduzcamos a su mínima expresión, o elevemos a su máxima representación ... en ambos extremos descubriremos su Divinidad, su verdadera identidad, su esencia perfecta... lo Brahman.

El Viveka Churhamoni de Shankara, nos dice acerca de ese estado natural y eterno:


"En la envoltura de la inteligencia brilla eternamente 
el Atman, el testigo radiante de todo. 
Toma eso como fin, un fin que nada tiene de irreal y, 
por una corriente continua de pensamiento, 
experiméntalo y goza de él 
como de tu propio Sí-mismo".

Paradójicamente, existimos como consciencia y no somos conscientes de esa existencia.

Nuestro error se basa en lo que pensamos acerca de lo que vemos, de lo que experimentamos como el alma. Vivimos engañados por ese pensamiento recurrente, creyendo que el cuerpo es el yo y sin embargo, aún siendo presas de tan lastimosa creencia tenemos momentos de dicha, de ausencia, de iluminación.

Así es, aún en este estado de identificación, envueltos en este laberinto del ser individual, tenemos la oportunidad de discernir sobre el origen de tal aparición, analizándola en profundidad hasta ver claramente que sólo es un vacío, un concepto, una construcción mental, y una vez allí, logrado el entendimiento básico, adentrarse en la búsqueda de su fuente, sumiéndose en la meditación silenciosa, profunda, dejándonos caer en el centro de esa conciencia, de esa intuición.

Pero no debemos confundirnos, el autoanálisis partiendo desde el ego es una pérdida de tiempo en donde el observador es lo observado y la confusión en lugar de esfumarse se fortalece. Pero si esa introspección se halla precedida por entrega total, por negación absoluta de la personalidad y los condicionamientos que la forman, se convierte en la mayor austeridad, en el estado más propicio para ingresar y permanecer en el Yo puro, en la consciencia atómica que es el principio y el origen de todos los pensamientos, hasta que esta también desaparezca.

Por eso dicen los sabios que nuestra gloria se halla donde cesamos de existir. No es que sea necesario morir para ser libre, sino ser libre para siempre (y en este mismo instante) de la idea del "nacimiento" y "muerte".


La verdadera naturaleza del jiva 
es Existencia-Conocimiento-Dicha Eternos. 
Pero, debido a su egotismo, 
está limitado por muchos upadhis (atributos)
y ha olvidado su naturaleza real. 

La naturaleza del jiva cambia con el agregado de cada upadhi... 
Si un hombre tiene una lapicera en la mano, 
comenzará a garabatear sobre todo papel que tenga a su alcance. 

Sri Ramakrishna

Todo concepto, incluso el de haber nacido y el de ser un individuo o alguna especie o tipo de entidad espiritual, proviene de un conocimiento indirecto, aprendido, adoptado, aceptado como propio sin que realmente lo sea.

El único conocimiento directo, que está siempre presente, siempre aquí y ahora como trasfondo de todo lo demás y no necesita confirmación externa, es la consciencia de ser, el concepto de ser realmente aunque no podamos precisar qué somos exactamente. Este es otro concepto que deberemos desechar para ser libres, pero es el único con una base cierta, el único que proviene de la fuente original.

Brahman no es sólo consciencia o conocimiento absoluto, dicen los maestros, pues no puede definirse en un solo aspecto, ni describirse desde un sólo ángulo de la verdad. Por eso aseguran que sólo una aproximación se alcanza a través de la expresión compuesta SAT (verdad) CHIT (consciencia) ANANDA (felicidad suprema). Y si bien todos se refieren a la identificación con la consciencia pura, como el camino de reconocimiento, porque es precisamente en ella donde se produce la ilusión primaria, Sri Ramana nos recuerda que todos somos conscientes y felices en el sueño profundo, haciendo ilusión a esta triple conjunción de ser el sí mismo, conocer al sí mismo y amarlo todo como al sí mismo.

Brahman incluye al Jiva y al universo entero, incluye a todos los objetos. Nosotros en cambio nos basamos en un conocimiento excluyente, vemos en objetos, pensamos en objetos, nos diferenciamos como objetos. Sobre todas las cosas deberíamos descubrir a Brahman, porque no hay otro objeto. ¡Sólo existe Brahman!


Todas las escrituras tienen como único objetivo 
investigar si hay dos consciencias. 
La experiencia de todo el mundo demuestra 
la existencia de una consciencia solamente. 
¿Aquella podrá dividirse en dos? 
¿Se percibe alguna división en el Yo? 
¿Quién dice que no es consciente? 


Sri Ramana Maharshi

Los maestros nos repiten continuamente que "no hay nada" como la iluminación o la experiencia de la realización directa, más allá de la comprensión de lo que en verdad no somos, de la constatación de la falsedad de nuestras creencias y del doloroso engaño de nuestra identificación con lo transitorio.

Nos aclaran que lo único que se necesita es dejar ir las ideas dualistas de esclavitud-liberación y
vivir como el sí mismo aún en este estado de conciencia, de espaciosidad sin límites, de apertura total o de inocencia.

Si podemos comprender la experiencia en este cuerpo como un "modo" de vida, y no como un estado determinante de nuestro ser existencial, no parecerán tan complicadas estas indicaciones.

Lo único que necesitamos es Atma Vidya (el conocimiento del Ser Interno) y esto a su vez, no es algo que debamos conseguir porque ya está en nosotros, es el conocimiento más simple y directo, y es así pues sólo se necesita dirigirse a Él sin desviarse ni entretenerse, ni confundirse con ningún otro conocimiento.


La sensación del cuerpo es un pensamiento, 
el pensamiento es de la mente, 
la mente surge después del pensamiento "yo", 
el pensamiento raíz. 
Si se domina eso, 
desaparecerán todos los otros pensamientos. 
Entonces no habrá cuerpo, 
ni mente, ni siquiera el ego. 


Sri Ramana Maharshi

Descartándolo todo, renunciando a cualquier otra idea que surja en la mente. Sin aceptación ni rechazo, dejando pasar cada ola de pensamientos, cada reacción, permaneciendo firmes en la meditación, en la práctica constante, en la entrega que no es búsqueda, porque no hay nada que encontrar, nada que no esté aquí y ahora mismo con nosotros, en este instante y en ningún otro.

La última verdad es la visión sin dualidad, la atención sin objetos, la conciencia clara, la realidad total sin cambios ni atributos.

Todo lo demás es mente, es el poder de la naturaleza manifestándose y retroalimentándose de sus creaciones. Es el juego de los elementos en el que no podemos tomar parte, en el que no debemos interferir.

Renunciar a ese poder, a la capacidad de “hacer algo” y “ser algo” en el mundo mental, volvemos al origen, al punto cero, a lo realmente natural y eterno, y ese estado de desnudez total y absoluta es lo que se conoce como “realización”.


La firme convicción de que no somos Brahman ciega nuestra mente 
y sólo puede superarse por la no menos firme convicción 
de que todo es Brahman. 

Los pensamientos producen la esclavitud y su superación 
es lo que llamamos moksha o liberación. 
En consecuencia, líbrate de ellos 
y haz todo lo que tienes que hacer 
sin premeditación alguna. 

Sólo cuando uno corta las verdaderas raíces de la mente 
con la espada de la no-conceptualización, 
puede alcanzar el verdadero Brahman 
que está en todas partes, 
la paz suprema. 

La conceptualización o imaginación 
produce errores y sufrimiento, 
pero puede ser fácilmente eliminada por el autoconocimiento. 
¿Por qué hemos de considerarlo tan difícil? 


Cuando la mente se entretiene continuamente 
en pensamientos estúpidos e ilusorios, 
se autoengaña, 
y cuando se sumerge en pensamientos iluminados y grandiosos, 
queda iluminada. 

Cuando la idea de ignorancia se mantiene en la mente, 
la ignorancia se consolida y aumenta; 
pero cuando se realiza el ser, 
la ignorancia se disuelve. 

En consecuencia, el que no permite que su mente 
se detenga en pensamientos vanos 
y se esfuerza por ser consciente del ser, 
disfruta de la paz. 

Lo que no existía en el principio, 
tampoco puede existir ahora. 
Lo que existía entonces y existe ahora, 
es Brahman absoluto; 
su contemplación proporciona la paz 
porque este Brahman es paz.

Yoga Vashistha

Las mías son sólo palabras, ideas vacías de contenido, conceptos que sólo intentan evocar a los maestros realizados... Sólo los seres que están más allá de la mente, de las palabras, de las ideas, de todos los agregados o envolturas, pueden transmitir un destello de esa inexplicable e indescriptible sabiduría, porque habitan en ese estado puro, autoluminoso, incondicionado, “donde uno no ve nada distinto”.

Para Ellos sólo existe Brahman. Ellos han llegado al Atman, al ser interno y lo han visto cara a cara, y en esa visión (el rostro del Señor) han sucumbido realizando el mayor de los misterios, Aquello que una vez conocido no hace falta conocer nada más, la Verdad concluyente de que el Atman y lo Brahman son uno mismo, un único ser.


Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara.

TAT TWAM ASI

 OM TAT SAT
Continuaremos con "Todo es Brahman"

jueves, 28 de octubre de 2010

Todo es Brahman III - Jagan Mitya (El mundo es ilusión)


• Jagan Mitya = el mundo es una apariencia ilusoria

La mente sólo puede percibir a través de los sentidos los elementos con que todos los objetos se componen. El cuerpo también está formado por envolturas diferentes que coinciden con sus diversas modalidades expresadas a través de los sentidos y sus órganos internos.

¿No es esto prueba suficiente para darnos cuenta de que el mundo que tomamos como lo más real, es en realidad, el mundo de la mente? Lo mismo sucede con el cuerpo con el cual nos identificamos sin dudarlo, y es en definitiva un producto de lo que percibimos, de lo mental.

Si esta mente es la causa de todo, ¿de dónde toma su poder, en qué o quién se origina y porqué?¿Cuál será su fuente? Entender en nosotros todo el complejo proceso de la mente constituye el primer paso liberador.


Los sentidos, estando orientados hacia el exterior 
para ayudar al conocimiento de los objetos, 
son externos; la "mente", estando en el interior, es el sentido interno. 
Los términos "interno" y "externo" son relativos al cuerpo; 
no tienen ningún significado en lo absoluto. 

Con el fin de mostrar que todo el mundo objetivo está 
en el interior y no en el exterior, 
las Escrituras han representado el conjunto del cosmos 
con el símbolo del "loto del Corazón". 

Pero el Corazón no es otro que el Sí-mismo. 
Lo mismo que la bola de cera del orfebre, 
aun ocultando minúsculas partículas de oro, 
parece siempre un simple pedazo de cera, 
igualmente todos los individuos perdidos 
en la sombría ignorancia (avidya) o el velo universal (mâya) 
no pueden sino sufrir la nesciencia durante su sueño. 

En el estado de sueño profundo, los cuerpos físico y sutil, 
bien que formando parte de ese velo, son sumergidos en el Sí-mismo: 
es de la ignorancia que ha brotado el ego -el cuerpo sutil-; 
la mente debe ser transformada en el Sí- mismo.


Sri Ramana Maharshi

Esta mente o conciencia identificada con el ser individual, no puede hacer absolutamente nada para convertirse en Brahman. 

Bhagavan siempre nos recordaba que "el agua no puede convertirse a sí misma en agua seca" ... pero en ese preciso instante en que se percata de su inaptitud, algo cambia ... se detiene su continuidad, se congela en el sin tiempo y allí  sucede lo imposible hasta el momento... el mundo desaparece y una puerta se abre detás... aquí-ahora estamos en el trasfondo, en la consciencia pura ... al fin en paz.

Ver lo iluminado sin percatarse de la luz es como ver el pasado y el futuro sin tomar conciencia del presente.

Para ello necesitamos detenernos, frenar la rueda, cortar el circuito interminable de los pensamientos recurrentes y una vez que nos tranquilizamos y aclaramos, volvernos hacia esa Luz, hacia esa fuente, hacia esa presencia que no aparece y desaparece sino que permanece siempre como la base o el trasfondo de lo que percibimos.


Todo lo que existe, desde el creador Brahmâ 
hasta una hoja de hierba, es el ser; 
la ignorancia también es ser o, en caso contrario, 
es irreal e inexistente.

No hay ni siquiera una segunda cosa 
que podamos llamar mente.

En el mismo ser se encuentra el velo o môha, 
que crea la polarización del sujeto y el objeto, 
y en ese momento la conciencia infinita 
aparece como mente.

Ese velo es un pensamiento, una intención, 
una idea en la conciencia infinita, 
pero también es el ser, 
pues en caso contrario 
no podría producir ningún efecto.

La mente nace de este deseo 
de pensar objetivamente 
y sólo puede desaparecer 
con la ayuda del pensamiento contrario 
que pone fin a aquella idea de pensar.

Todo lo que vemos es irreal porque al objetivarlo, al evaluarlo, al medirlo, lo hacemos desde una perspectiva dualista; basados en la separación, en la diversidad. Todos los pensamientos, conceptos o imágenes que aparecen ante nosotros en el estado de vigilia no son más que objetos de la mente, proyecciones mentales, creaciones limitadas, efímeras y simbólicas, producto de una visión marginada o parcial.

Desde lo global, por el contrario, nos sorprenderíamos de hallarnos naturalmente en una actitud de desapego, como turistas o extranjeros, como simples espectadores que observan los hechos sin implicarse, con total indiferencia hacia el yo y sus acciones.

Sólo se trata de cambiar el punto de referencia, de enderezar la perspectiva y reconocernos como testigos privilegiados de todo este proceso, dejando definitivamente el papel de individuos al margen de la unidad.

Lo irreal no es lo que vemos, sino lo que pensamos que vemos, lo que creemos ver.

La ilusión que nos mantiene esclavizados surge en el mismo momento en el que nuestra percepción se confunde con la mente extrovertida, en el preciso instante en el que la atención se centra en ese objeto y la conciencia se recrea a sí misma en ese campo, en ese espacio limitado que no puede contenerla ni aún circunstancialmente.

A cada instante se objetiva la única Consciencia. Su "juego" es crear y destruir continuamente objetos de conocimiento, definiéndolos a partir de un sujeto-conocedor desde cuya perspectiva el objeto parece tener una existencia concreta y diferenciada.

El que aparece como "conocedor del mundo" es un constructo de la mente, un objeto más, y en ese orden (en esa dirección) jamás conocerá la felicidad ni la verdad.

Al utilizar la mente como instrumento debemos hacerlo con discernimiento y desapego, para no quedar enredados en la afectividad.

Si llegamos a este nivel de desprendimiento es que al fin nos hemos desengañado del cuerpo, de la idea recurrente de "ser el cuerpo", convenciéndonos definitivamente de que estamos en él, pero no somos él... Así mismo debemos terminar con el hábito de identificarnos con los procesos mentales, productos del ego, del pensamiento raíz "yo" y todas sus innumerables ramificaciones.

Soltar todo lo que tenemos "entre manos", así como soltamos el cuerpo en la relajación profunda, zona por zona, centímetro a centímetro, para que comience a fluir con la energía cósmica o universal. Liberar de igual manera toda creación del intelecto, desestimar todo pensamiento, todo conocimiento adquirido, toda conceptualización asumida, hasta los más elevados o abstractos, como "yo soy Brahman" o "todo es Brahman" uno por uno, a través de la autoindagación (Atma vichara), buscando sólo permanecer en esa nada que lo es todo, en ese vacío que es plenitud, que es Purnam.

“Termina con tus ilusiones ...” nos dicen los maestros. Rompe las cadenas que tú mismo te has colocado, corta el círculo vicioso del nacimiento y muerte, reclama tu herencia celestial y asume el trono de la libertad total absoluta, de ser sólo tú mismo, de ser sólo el Ser.

El universo aparece sólo en perspectiva. El que ve es mas bien un punto de referencia y el objeto visto resulta no ser más que una apariencia, una proyección, un espectro.

Lo único real es la visión. Lo único que existe es la Consciencia. La semilla de toda existencia. Todo lo que existe es nuestro propio ser.


La mente es la fase inteligente 
que conduce hacia su propia destrucción, 
para que el Yo se manifieste. 
Enderece su perspectiva. 
El creador sabe cómo cuidar de su creación. 

Sri Ramana Maharshi

Todos somos conscientes, por eso Ramana enseñaba que no hay nadie que no sea, y por tanto, que no esté realizado ya... Sin embargo hay una etapa en el ser, en la que aunque consciente, no se percata de la Consciencia, de la dualidad de su propia forma de ser y de pensar... y otra, despierta o iluminada, que reconoce esta unidad como la base de su existencia y el único poder capaz de sostener toda esta continua creación y destrucción en perfecto equilibrio, en total armonía y en completa paz.

Esta última clase de seres es la que vive y se expresa desde la perspectiva de la totalidad, de la unidad, de la única realidad posible, convencidos que no hay ninguna presencia objetiva y sólo la consciencia es omnipresente... Ellos son la sal de la tierra, la luz del mundo, el ser lo Brahman, el absoluto Ser.

¡Lo único que podemos hacer es darnos cuenta, y abrazarnos a esa claridad, para ir comprendiendo poco, nuevamente lo que somos ahora y lo que fuimos siempre... Sólo Brahman, sólo ser!


Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara.


TAT TWAM ASI

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Continuaremos con "Todo es Brahman"

lunes, 25 de octubre de 2010

Todo es Brahman II - Brahma Satyam (La verdad es Brahman)

•    Brahma Satyam = Brahman (el ser absoluto no condicionado) es la realidad

Al concluir "La joya suprema del Discernimiento", el maravilloso escrito perteneciente a los upanishad, que relata la última instrucción libertadora (darshan) del Gurú a su sincero aspirante. El gran Acharya suscribe casi como broche de oro:


La esclavitud y la liberación son atributos de buddhi (el intelecto), 
que los ignorantes sobre-imponen a la Realidad, 
como cuando la visión está obstaculizada por las nubes 
se dice que el sol está tapado. 
Este Brahman inmutable es Conocimiento Absoluto, 
el Uno sin segundo, e inconexo. 

Las ideas de que existe la esclavitud o no, son con relación a la Realidad, 
meros atributos intelectuales 
y jamás pertenecen a la Realidad Eterna, Brahman. 

De manera que la esclavitud y la liberación son creaciones de Maya 
y no existen en el Atman (el Ser puro). 
¿Cómo puede existir idea alguna de limitación 
respecto de la suprema Verdad, 
que es como el infinito espacio, que no tiene partes, 
ni actividad, que es calma soberana, 
inmaculada, el Uno, sin segundo? 

Viveka Churhamoni - 571/574 

Aunque es muy cierto que resulta incognocible, impensable e incomprensible, Brahman no es algo lejano a nuestra real naturaleza, no es nada ajeno a nosotros. Al contrario, los maestros insisten en que es lo más íntimo, lo más cercano, que siempre está aquí y ahora, y recalcan que todo lo que vemos sólo existe en Brahman.

A partir del individuo surgen los conceptos de Dios y el mundo. A partir de mí lo conocido es el mundo, mi mundo, lo concreto, lo que me sustenta como individuo. Y es también a partir de mí que lo desconocido es Dios, mi Dios, lo abstracto, lo que no alcanzo a ver y sin embargo intuyo, seguro de que allí está ... lo inconmensurable, lo que me sostiene como testigo, como conciencia.

De "mi" mente hacia arriba: lo absoluto, el cielo, Dios; de "mi" mente hacia abajo: lo relativo, la tierra, el mundo; y en el medio yo, siempre yo, como centro o punto de partida de todas estas proyecciones y conclusiones carentes de una base fáctica.

Ahora bien, si el “yo” no aparece (ni "yo", ni "mío") el mundo y Dios son uno solo, todo lo desconocido se transforma en mi propio ser, en el que experimento, en el que vivo y a la vez, lo conocido desaparece y se funde en "lo Uno" indefinido, sin nombres, sin formas, sin superposiciones.


Si uno es capaz de efectuar la supresión completa 
de todas las modificaciones de una vez por todas, 
entonces uno deviene bendecido con la concentración, 
que es muy querida por todos los sabios. 

Sin embargo, si eso no es posible, 
uno debe proseguir con fe el esfuerzo 
para realizar su propia Brahmaneidad, 
controlando las modificaciones aunque sea solo un momento.

Habiendo comprendido la implicación real 
de la enseñanza ‘Yo soy el Brahman’, 
una persona imbuida de fe, debe meditar sostenidamente 
sobre su identidad con el Brahman al máximo de su capacidad, 
por medio de todas las facultades del intelecto 
embebida de esta Idea.

Meditar sobre Eso, hablar sobre Eso, 
iluminarse mutuamente sobre Eso y absorberse uno mismo en Eso
—todos estos juntos han sido conocidos y enseñados 
por los sabios como constituyendo la práctica del Brahman.

La consumación de esta práctica es la firme convicción 
de la identidad de uno con el Brahman, 
lo mismo que la convicción que hay normalmente 
en el sentido de identidad del sí mismo con el cuerpo. 

Ciertamente, el que ha realizado esto, está en verdad liberado, 
sin ninguna duda; su cuerpo puede morir entonces, 
en cualquier momento, en cualquier lugar.

Sri Shankaracharya

Lo que nos resulta tan arduo desde lo intelectual es que al hablar de Brahman, al nombrarlo, sentimos que nos alejamos de Él. Al intentar objetivarlo sabemos que lo estamos definiendo, delineando, limitando, y ante la dificultad de llegar a expresar su real naturaleza, nos perdemos y confundimos, abandonando la introspección.

¿Qué es más real, Dios o el mundo? ¿O ambos son irreales, y lo único real es el individuo que los realiza? Toda discusión es absurda y termina confundiéndonos aún más.

Renuncia a la multiplicidad, a las diferentes nociones, a lo relativo, dice el Vedanta. Siempre que hay conceptos, habrá un pensador, siempre que exista la dualidad del pensador y lo pensado la verdad se encontrará velada.

Los conceptos de Dios, el mundo y el individuo, emergen y se hunden en el mismo instante. Esta tríada forma un solo conjunto que aparece en nuestra conciencia de manera espontánea y correlativa. Sin uno de ellos, los otros no surgen.



Sri Bhagavan Ramana: La sensación del cuerpo es un pensamiento; 
el pensamiento es de la mente, la mente surge después del pensamiento «yo», 
y el pensamiento «yo» es el pensamiento raíz. 

Si se permanece en el pensamiento «yo», los otros pensamientos desaparecerán. 
Entonces no habrá ningún cuerpo, ni mente, ni siquiera el ego.

Interlocutor: ¿Qué quedará entonces?

Sri Bhagavan Ramana: El Sí mismo en su pureza.

Sin objetos no hace falta el sujeto ni el Dios que los abarque; sin un mundo contenedor de nombre y forma, no hay conceptos ni relaciones que necesiten almacenarse.

Así, a poco de iniciada nuestra investigación, nos percatamos de que el pensamiento no nos ayudará a resolver nuestro dilema, de que la mente es incapaz de conocer Aquello en lo cual se origina, su propia fuente, su ser real.

Aquello (Lo Brahman) no precisa ni admite separación, ni conjunción, ni construcción mental alguna. Por eso ni aún los sabios logran comprenderla, ni los visionarios discernirla. Aquella realidad no está al alcance de ningún individuo, porque trasciende la mente del "yo" y "mío" ... en Ella no existe el aspirante, ni el sendero, ni el Yoga, en ella no hay ninguna dualidad.

Brahman es lo único real, lo único que realmente existe en todas partes sin el más mínimo rasgo de relatividad.

Sólo Brahman es todo lo que vemos y lo que no llegamos a ver; todo lo que sabemos y también todo lo que ignoramos ... porque siempre está más allá del conocimiento, la ignorancia y todos los demás pares de opuestos, creados por intelecto para interpretar el mundo en el que él mismo se encerró.

Brahman es en verdad, todo lo que fuimos antes de ser otra cosa, y al perder toda identificación con los objetos, "aquello" vuelve a transformarse en todo lo que somos aquí y ahora.

Sri Ramakrisna, el santo de las múltiples realizaciones, utilizaba habitualmente la figura poética de que el jiva o alma individual, al convertirse en aspirante a la realización se asemejaba a  una "muñeca de sal" internándose en el océano de la realidad... En esta misma línea, recordemos lo que este increíble Maestro del Ser enseñaba con respecto al conocimiento supremo de Brahman:

Brahman, lo Absoluto e incondicionado, 
sólo puede ser realizado en samadhi.
Entonces, todo es silencio- todo ese hablar de la realidad e irrealidad,
de jiva (alma) y jagat (mundo), 
de conocimiento e ignorancia, cesa.

Sólo queda la Existencia (ser) y nada más.
Porque realmente, la muñeca de sal no nos cuenta ya nada,
cuando se diluye en el océano infinito. 
Esto es Brahmajñana (el conocimiento supremo).




Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara.

TAT TWAM ASI

 OM TAT SAT


Continuaremos con "Todo es Brahman"

viernes, 22 de octubre de 2010

Todo es Brahman

Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara




Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara:

El llegar a captar el verdadero sentido de estas pocas palabras es el fin de todo buscador que se sumerge en las aguas del Advaita Vedanta en pos de la ansiada realización. Esta afirmación tan categórica, separada en cuatro estrofas, conlleva un enorme poder demoledor de barreras intelectuales, un mantra muy eficaz para adentrarse de lleno en la contemplación del Ser, que constituye el mayor anhelo del sincero aspirante.

Cada estrofa es una puerta o más bien, la llave de una puerta que nos permite ingresar directamente en la más profunda investigación, con la actitud correcta para indagar, para introducirnos con audacia intentando derrumbar los muros del pasado que como defensas de una antigua fortaleza se yerguen, una tras otra velándonos el acceso a la verdad, a la visión clara, a la realidad última.

Dice Shankara en el Vivekachudamani, que el pájaro del Vedanta posee dos alas y que ambas son fundamentales para garantizar el vuelo perfecto. Estas son el Discernimiento y el Desapego, y es la utilización de estas dos alas en perfecto equilibrio lo que debemos lograr al sumergirnos en la más silenciosa indagación. 



La misma consciencia yo soy, yo existo, 
transladada al cuerpo se experimenta como ignorancia (tamas); 
en la mente se experimenta como egoísmo (rayas); 
y al identificarse o detenerse en el alma individual, jiva, 
se experimenta como amor (satva).

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

Rastrear el origen de ese movimiento, pensamiento-sentimiento-cambio, hasta que la consiencia deje de transladarse, de moverse, de cambiar equivale a realización; permanencia en Brahman.

Lo que nunca cambia debe existir siempre, y debe estar presente en todo espacio.

Estando más allá del proceso normal de conocimiento, tiene necesariamente que ser anterior a toda creación, mantención y posterior a toda disolución, a toda la existencia. Y por esta sencilla razón, sólo podemos reconocerla, según lo enseñaba Bhagavan, por estos tres aspectos trascendentales ... considerándolos como infaltables: 

Debe ser eterna, sin cambio y autoconsciente, 
es decir, no dependiente de un agente o un conocedor para ser comprendida. 

Si bien estas condiciones no se brindan para poner a prueba la realidad, que sólo puede abordarse de manera directa y sin la intermediación de ninguna entidad (ni yo, ni otro), sí son muy útiles para reconocer lo-que-no-es real, lo que es no-sí mismo, y una vez que conocemos lo falso como falso, la realidad reluce como lo único que no puede desaparecer jamás.

Y como de lo único que podemos estar seguros es de que "somos", sin duda, debemos ser AQUELLO omnipresente, omnipenetrante, eterno e inmutable ... Brahman.

Descartando todos los atributos del mundo, 
sabemos que en realidad sólo es Brahman.

Descartando todos los atributos en nosotros mismos, 
sabemos que efectivamente, 
también nosotros somos Brahman.

Descartando todo atributo superpuesto 
por el conocimiento y la ignorancia, 
comprobamos finalmente que 
todo es Brahman.

Aprendiendo así a utilizar ese maravilloso poder al que llamamos “mente” y que, si bien es ahora la causa de nuestra desdicha (pues no la empleamos correctamente),  puede convertirse y deberá hacerlo, en nuestro principal aliado a la hora de emprender el camino de regreso.

Estas mágicas palabras del gran Shri Shankaracharya no invitan al discurso, sino más bien al Silencio. Como todo en la filosofía Advaita nos insta a situarnos en la perfecta quietud interior, en el Silencio profundo, no forzado, no inducido, que nos deposita directamente a los pies del Señor, en la pureza mental, en el límite de nuestra conciencia, en ese maravilloso estado (o no-estado) en el que no somos nada porque lo amamos todo, en el que no somos nadie porque al fin somos uno, infinito, informe, total y absoluto.


El lenguaje es sólo un medio para comunicar 
los propios pensamientos de uno a otro. 
Sólo entra en operación después de que surgen los pensamientos; 
los otros pensamientos surgen después de que surge el pensamiento «yo»; 
el pensamiento «yo» es la raíz de toda conversación. 
Cuando uno permanece sin pensar, uno comprende a otro 
por medio del lenguaje universal del silencio.

Lo que uno no logra conocer a través de una conversación 
que se extiende a varios años, se puede conocer en un instante en el Silencio, 
o frente al Silencio —por ejemplo, 
Dakshinamurti y sus cuatro discípulos.

Ese es el lenguaje más alto y más efectivo.





Brahma Satyam, Jagan Mitya, Jivo Brahmaiva, Na Apara.

TAT TWAM ASI

 OM TAT SAT


Continuaremos con "Todo es Brahman"

Âtma Vichara paso a paso

Persigue inexorablemente la búsqueda del "Quién soy yo".
Analiza tu personalidad entera.
Trata de encontrar dónde comienza el pensamiento del Yo.
Prosigue con tus meditaciones.
Continúa volviendo la atención hacia adentro. (Un día la rueda del pensamiento perderá velocidad, y una intuición surgirá misteriosamente)
Sigue esa intuición, deja que tu pensamiento se detenga, y te conducirá finalmente hacia la meta.

De las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi