Sólo el silencio

Aunque la realidad del ser ha sido establecida de muchas maneras,decirlo no es suficiente: el ser sólo es conocido por experiencia propia.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

ॐ नमः शिवाय

viernes, 3 de octubre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 8 (Adorar al ser)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)

8- La adoración del Supremo, bajo cualquier nombre y bajo cualquier forma, es una ayuda para la visión del mismo. 

La verdadera visión, no obstante, es mezclarse con la realidad y residir en ella.



Es necesario tener LA EXPERIENCIA de la PRESENCIA...

Presencia de qué?
Cuando algo se ausenta, siempre deja algo detrás... un residuo, una existencia que lo antecedía o le servía como base.

Cuando todo lo demás, todo lo que puedas percibir, concebir o imaginar... desaparece... se extingue... cuando no queda NADA... se hace patente la PRESENCIA del espacio infinito del Corazón!

Es preciso vivienciar este VISLUMBRE, más allá de la comprensión intelectual,
para comenzar a vivir en libertad, para empezar a regenerar la realidad
desde el centro de nuestro verdadero ser.

Para ello es necesaria la meditación.

Aún mi Gurú, Sri Bhagavan Ramana Maharshi, precisó muchos años de "mouna" (práctica de silencio) y meditación profunda, con distintos maestros, antes de realizarse totalmente... pese a que su iluminación se había producido siendo muy joven  realmente, y supuestamente no tendría tantas "vásanas", o predisposiciones mentales que erradicar.

Pero no es tan así, ya que además de la conciencia individual que puede traer residuos kármicos, tenemos también en nuestra conformación la conciencia colectiva, que siempre acecha con hábitos y condicionamientos heredados.

Es preciso erradicar todas esas falsas ideas, toda percepción errónea, antes de estar disponibles para fundirnos realmente con la Divinidad Interior, con Shiva mismo en el espacio del Corazón.

Gautama Buda dijo: "Mi Dharma es la práctica de la no-práctica".
Pero lo dijo una vez que realizó esta verdad, tras 40 días seguidos de vipassana (concentración purificadora)

Siguiendo con la mirada budista, una vez que reconocemos en nosotros el "sufrimiento",
el sentimiento de carencia o separación de la realidad esencial,
se produce el "despertar", pero no es ningún logro en si mismo,
ya que por el contrario de algo que se obtiene, la iluminación está siempre presente
aquí y ahora, y es realmente una proeza de la desatención,
que hayamos llegado a un estado tal de hipnosis,
que no seamos capaces de reconocer nuestro propio estado natural.

Pero sucede, y es precisamente a partir de ahí el camino de regeneración recién comienza,
ya que si o si necesitamos un tiempo, variable en cada individuo,de práctica para purificar la visión.

La práctica es efectiva para los que ya tuvieron un despertar (como Gautama al abandonar su hogar o Ramana luego de la experiencia de muerte, a los 16 años)...

Entonces la búsqueda comienza y es necesaria!

Luego vendrá otro despertar más profundo con la práctica de muchos años,
entonces volvemos al espacio del Corazón, y a vivir en comunión con la plena presencia,
pero ésta debe ser vigilada como un centinela en la puerta del templo,
¡y se practica hasta el último aliento de vida!

Una vez que sobreviene el vislumbre, esa visión desde el corazón o Samadhi,
recién entonces tomamos la palabra de Buda, para detener toda práctica, todo movimiento,
o el "Summa Iru" del Sadgurú para aquietarnos y permanecer
en la paz de la unidad realizada.


"Mientras hay vibhakti debe haber bhakti. 
Mientras hay viyoga, debe haber yoga. 
Mientras hay dualidad, debe haber Dios y devoto. 

Similarmente también en vichara. 
Mientras hay vichara, hay dualidad. 
Pero al sumergirse en la Fuente, sólo hay unidad. 

Lo mismo es también con bhakti. 
Al realizar al Dios de la devoción, sólo habrá unidad. 

Dios es también pensado en y por el Sí mismo. 
Así pues, Dios es idéntico con el Sí mismo. 

Si a uno se le dice que tenga bhakti por Dios y lo hace muy directamente, 
eso está bien. 

Pero hay otro tipo de hombre que se vuelve y dice: Hay dos, yo y Dios. 
Antes de conocer al Dios remoto, 
permíteme conocer al "yo" más inmediato e íntimo. 

La vichara-marga ha sido enseñada para él. 
De hecho, no hay ninguna diferencia 
entre bhakti y vichara".

- Sri Bhagavan, en Talks, n ° 154.


La verdadera visión, no obstante, es mezclarse con la realidad y residir en ella

Eso que ES, está consciente siempre y por lo tanto permanece presente en cualquier circunstancia, puedas o no verlo con claridad...

Pero después de este vislumbre, producido conjuntamente por nuestra entrega incondicional, y por Su Gracia, nuestra consciencia cambia totalmente, se abre, se clarifica... se expande en la infinitud.

La práctica purifica los conocimientos erróneos y nos deja limpia la visión
para poder reflejar la realidad tal cual es, para que la verdadera VIDA sea posible,
porque la Maestra (el Gurú externo) siempre, siempre, siempre es la Vida!

Lo que llamamos la Vida, la manifestación de la conciencia o la Shakti,
es el Gurú manifestándose, en formato expandido, para guiarnos.

¡Sólo SIENTE que ERES LA VIDA y no algo personal!

(Esto es lo que naturalmente se alcanza en compañía de los sabios)

Hasta tanto no lo SIENTAS debes practicar!

La vigilancia es práctica y eso no se abandona nunca!
La paradoja (entre práctica o abandono) existe mientras hay mente, mientras tengas una idea creada, una opinión sobre lo que debería ser y lo que es en realidad...

La práctica mientras tanto, es volver a ti, al centro, a sentir que eres la vida, mucho más que conceptos, mucha más que "mente"...

Y permanecer allí tranquilos... en el CORAZÓN!

Aceptando lo que viene como viene, y lo que se va, como algo que naturalmente tiene que seguir su curso.

¡La mirada compasiva, abierta a cada instancia de la vida, es la señal de que estamos establecidos en el corazón!

Ser compasivo es ser nosotros mismos, como somos en el centro, en la pura consciencia sin nociones falsas sobreimpuestas...

En la vida diaria, cuando vemos una cosa... objeto y sujeto se separan, entonces eso que percibimos aparece como "algo", y nace el "yo" propio de toda percepción.

Cuando estamos establecidos en el presente, en el corazón, abrazamos lo que SEA que estamos experimentando, lo amamos, lo observamos profundamente y vemos que su naturaleza es sólo consciencia (la misma que la nuestra en tanto que "yo") entonces vemos que es NADA, una formación transitoria para expresar algo y desaparecer... entonces lo comprendemos...

Y cómo podríamos no ser receptivos y compasivos con respecto a ello?

El sadgurú con un conejo pequeño (gazapo) en su regazo.

COM-PASIÓN compartimos un mismo ser... ambos desaparecemos... somos UNO... es Samadhi... hay sólo un ser... hay paz profunda.

COMPASIÓN es lo que somos cuando no somos otra cosa, cuando no somos nada más que sólo SER!

RESIDIR allí, en el espacio sin división, el Samadhi natural (Sahaja) es la meta... y no es a futuro, es totalmente posible aquí y ahora... libres de tiempo y espacio, de extensión y duración, porque esa PRESENCIA lo abarca todo, lo contiene todo, lo ES todo incluyente-mente.

Es totalmente posible vivirlo a cada instante, sin caer nuevamente en el olvido, siempre que emprendamos el "camino sin camino", que se realiza a cada paso de plena consciencia, de vigilancia y soberanía sobre los sentidos... de permanecer en la EXPERIENCIA DE LA PRESENCIA, en el SER... SÓLO SER!




OM NAMAH SHIVAYA

domingo, 28 de septiembre de 2014

SAT DARSHANAM -Versos 5 a 7 (El mundo del cuerpo)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)



5- El cuerpo está constituido por cinco envolturas. El cuerpo y el mundo coexisten. 
¿Cómo podría alguien ver el mundo si no fuera porque tiene un cuerpo?

6- El mundo está en la forma de los sentidos quíntuple, como el sonido. 

Estos sentidos son conocidos a través de los cinco órganos de los sentidos. 
Sólo la mente percibe el mundo a través de estos órganos de los sentidos. 
Por consiguiente, el mundo no es sino la mente.

7- Aunque tanto la mente como el mundo ascienden y se ponen juntos, es la mente la que ilumina el mundo. 


La fuente de la cual el mundo y la mente ascienden y en la que se ponen, es la Realidad, que ni asciende ni se pone.


Aún si observamos la vida, la expresión de la consciencia desde el espacio del corazón... Vemos que la existencia se manifiesta en capas.

Capa tras capa van apareciendo ante nuestra mirada, a medida que vamos ampliando nuestra frecuencia vibracional...

La antigua analogía de la cebolla que se va haciendo más pura capa tras capa, a medida que las vamos quitando, es sólo un ejemplo de esa expansión continua que en la naturaleza se repite constantemente.

Estudiando las leyes del Kibalión podemos comprender todo acerca de la manifestación, de la energía universal de la cual formamos parte como seres humanos.

El secreto o la clave para comprenderlas es que no hay que estudiar las leyes por separado, sino en su conjunto. Toda interactúan, todas forman un TODO.

Es en la sinergia de las siete leyes que podemos comprender su verdadero alcance.

Por ejemplo, no sabremos que "todo es mente" hasta que no hayamos comprendido la ley de vibración, ni tampoco porque todo está vibracionalmente entrelazado, hasta que no hayamos comprendido la ley del ritmo... y la correspondencia y el género, etc..

El sadgurú nos aclara que mientras sigamos viendo nuestra existencia como limitada, como apareciendo en una sola capa, como sólo un ancho de banda vibracional, seguiremos captando lo que en esa amplitud se encuentre, lo que se esté manifestando en ese plano existencial.

Tal cual el ejemplo de la radio, tenemos la capacidad de ir moviendo el dial... y más que la radio aún... porque podemos ir ampliando nuestra modulación, para captar más y más frecuencias, bandas unificadas, conjugadas en un mismo ser.


El cuerpo está constituido por cinco envolturas. El cuerpo y el mundo coexisten. 
¿Cómo podría alguien ver el mundo si no fuera porque tiene un cuerpo?

De la misma forma, aprendiendo a conjugar los sentidos, las distintas conciencias (visual, auditiva, olfativa, corporal y mental) podemos darnos cuenta que todo constituye nada más que un mismo movimiento, una misma expansión que comúnmente llamamos: percepción.

Pero la percepción se transforma en errónea, confusa y tramposa, si la captamos por separado, como en la radio, o como las leyes del Kibalión, si nos limitamos a un espectro limitado, así de limitada será la experiencia humana, la conciencia mental que seamos capaces de asumir.

Lo que llamamos la "maya" de Shakti, el engaño de la energía, no es una idea de ella, sino nuestra.

No es que la divinidad este "jugando" con nosotros ni mucho menos!

La ilusión que vela la percepción directa, aquella que nos permite VER la realidad tal cual es, no es más que el producto artificial de una mirada superficial sobre lo que estamos presenciando aquí y ahora, aquello que tiene que ser visto esencialmente como LO QUE ES, una unidad, para llegar a comprenderlo.

El principal obstáculo es que separamos lo que vemos de lo que sentimos realmente... Estamos partidos interiormente porque nos sentimos unidos a todo, pero creemos percibir lo contrario!

Esto hace que aparezca una dualidad irreconciliable entre lo que amamos ser (yo soy todo) y lo que pensamos que es (yo soy nada), cuando la realidad es que ambos son exactamente lo mismo, y en la plena conciencia se unifican libres de duda, ansiedad, temor y deseo...

Sin obstáculos, sin una visión errónea superpuesta, la realidad se expone siempre con mucha claridad, ante nuestros propios ojos... pero más aún, en la experiencia vital de cada instante.


Lo que percibimos como múltiple no contradice lo que sentimos como UNIDAD.

Todo conocimiento sobre la diversidad, es para llevarnos a la conclusión de que nada concluye y que todo se unifica solamente en la unidad real, más allá de todo conflicto, de todo concepto, de toda idea superpuesta.

Lo único que supera la diversidad y el sufrimiento de no poder asir lo que realmente somos, es la visión directa, la visión más allá de la mente, el ver sin los sentidos, sin otras conciencias superpuestas.


Estos sentidos son conocidos a través de los cinco órganos de los sentidos. 
Sólo la mente percibe el mundo a través de estos órganos de los sentidos. 

Por consiguiente, el mundo no es sino la mente.

Lo que experimentamos no es más que lo que somos nosotros mismos, íntegramente.

No hay nada que falte en cada instancia, y por no llegar a captar esta unidad, porque no somos capaces de retirarnos a la base para ver la totalidad de la escena, se genera la apariencia ilusoria, el engaño de Maya que no es de ella, sino sólo un mal hábito con el que nos hemos identificado, el mirar sin ver, la falta de contacto real con la vida, la falta de profundidad.

Todo es sólo la mente y nosotros, como observadores también lo somos...

Pero nosotros, volviendo a través de la consciencia hasta su base, tenemos la capacidad de retroceder y aquietarnos, de permanecer como nuestro Padre Shiva sin implicarnos en la acción, allí, o AQUÍ mejor dicho, en el espacio del Corazón, en la "tierra pura de Buda", en el Reino de los Cielos que está más cerca que nuestros propios pies.

En esta apertura en la que todo se ve como una misma esfera, como una sola escena, como una única proyección sin confusiones, sin doble sentido, sin falsas interpretaciones.

En la apertura del corazón podemos captar todo, aceptar todo aquello que se manifieste amorosamente, conteniendo cada cosa como siendo UNA con lo total, disuelta en la completa unificación, libre de ego o cualquier opinión personal.


Aunque tanto la mente como el mundo ascienden y se ponen juntos, es la mente la que ilumina el mundo. 

La fuente de la cual el mundo y la mente ascienden y en la que se ponen, es la Realidad, que ni asciende ni se pone.

El mundo y la mente son solamente las dos caras de la misma moneda.

Lo que vemos es complejo, si lo apreciamos desde la dualidad, pero si vemos la no-dualidad implícita, o inherente en cada ser, vemos que todo es puro por naturaleza y está manifestando aquí y ahora, su sentido último... y así es muy sencillo de aceptar y realizar.

Lo único que precisamos es ir siempre más allá de lo manifestado, de la percepción corporal, mental y física... de la visión superficial.

Con una mirada profunda no puede haber engaño y la mente, la misma con la cual veíamos el caos, se transforma a sí misma en una mente unívoca, total, no-dual.

Vemos desde la fuente, desde el corazón, desde ese espacio vacío y abierto ilimitadamente donde todo puede suceder, y donde todo pasa sin dejar rastro.

Algunas veces se habla de "sakshi" el testigo nunca afectado por lo que experimenta, igual que el "espejo" nunca es tocado por lo que sea que esté reflejando...

Pero el situarse, el imaginarnos como algo que está más allá, mientras todavía estamos en la mente dual, no será más que otro engaño de esta misma energía, de este hábito de separar las cosas, de este vicio de fragmentar lo que siempre es uno.

Si nos definimos como el testigo o el espejo, estamos creando todavía una consciencia a mitad de camino, una identificación que aunque parezca liberadora, más adelante tendrá que ser trascendida y en el medio, seguirá creando confusión.

En la ausencia de toda noción vamos a ir descubriendo lo nuevo, lo maravilloso que existe detrás de la existencia, la presencia detrás de la consciencia.


Lo hermoso de la vida está en descubrirse, en ir siempre hacia el vacío que está detrás de lo manifestado, en la fuente, en el origen común de todo lo que existe!

En la total ausencia vamos a ir descubriendo la verdadera presencia... la FUENTE que "no asciende ni se pone", que no precisa de otra verdad para presentarse ante nosotros... la sola, simple y absoluta presencia de ESO que siempre ESTÁ... firme con la Madre Arunachala que representa la presencia inmutable de SADA SHIVA, SHIVA más allá de su doble manifestación de Nataraja, Shiva-Shakti eternos.

Al ver esa ausencia, ese espacio vacío, vacío de todo pero pleno de infinitud, estamos viendo a SHIVA, al Sadgurú, a Bhagavan Ramana mismo, con su mirada abierta y pura como el cielo azul.

Y si logramos permanecer allí... a sus Pies... AQUÍ mismo, AHORA exactamente...  donde siempre estamos, pero conscientemente... en el espacio del Corazón... nos fundiremos poco a poco con UN mismo ser, como el hielo se derrite en agua volviendo a su real naturaleza.

Estamos construidos de vacío... Estamos hechos de espacio infinito en el que caben todas las cosas!

Sólo cuando podemos mirar el cuerpo y el mundo, los elementos y los sentidos agregados... cuando podemos ver todas las conciencias como siendo NADA... podremos comprenderlos ... podremos entender que han surgido de nosotros mismos, y no nosotros en ellos!

Somos SATCHITANANDA, PARABRAHMAN la consciencia suprema... y Aquello y sólo aquello, es lo que se refleja en el ESPACIO DEL CORAZÓN como el ATMAN, el SÍ MISMO INMORTAL!



Aum Sat-Chit Ananda Parabrahma
Purushotama Paramatma
Sri Bhagavathi Sametha
Sri Bhagavathe Namaha

Hari Om Tat Sat
Hari Om Tat Sat
Hari Om Tat Sat


OM NAMAH SHIVAYA 


miércoles, 24 de septiembre de 2014

SAT DARSHANAM - Versos 3 y 4 (La energía y la forma)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)

 

3- ¿De qué sirven las discusiones tales como “el mundo es real”, “no, es un espejismo”, “es energía consciente”, “no, es materia”, “es felicidad”, “no, es sufrimiento” ? 

Residir en el elevado nivel en el que no existen ni el ego ni el mundo, es aceptable para todos.

4- Mientras uno crea que tiene una forma, el mundo y Dios tendrán también forma. 

Cuando uno es el Ser sin forma, ¿quién hay ahí para ver? 
Uno mismo es el Ojo, completo, ilimitado.



Realmente VIVIR desde el corazón, morar en el más profundo sentido de autoconocimiento
es vivir en libertad, en estado de "estar siendo", o ser estando siempre presente como lo que Es.

La experiencia del mundo volverá a surgir con todos sus agregados y condicionamientos, pero el recuerdo de nuestra verdadera naturaleza y la felicidad será más fuerte, porque aún seguirá vibrando en nuestro corazón y consciencia.

Por un tiempo seguimos sufriendo porque no aceptamos el contraste y no comprendemos porqué debemos dejar esa maravillosa paz y felicidad, siendo nuestro estado natural y legítimo.

Entonces nos preguntamos: ¿De dónde surgió nuevamente este mundo y el yo que lo justifica? ¿Dónde los vemos? ¿Y a donde van?

Obviamente, de la conciencia pura experimentada, del Corazón mismo como nuestro estado natural.

Si nace de esa consciencia, existe en este espacio y se sumerge ahí al fin de cada día...
¿Cual es su naturaleza esencial?

Otra vez, ¡la plena Conciencia, la apertura del corazón!

¡Entonces! ¿Porqué te resistes a este estado condicionado y luchas, buscando la salida con desesperación, si TODO es consciencia?

¿Si todo es UNO... Porqué no permaneces aquí y ahora consciente de esta realidad, aunque la imagen que reflejan los sentidos y objetos de la mente, parezcan ocultarla por momentos?

Porqué no adoptas como tu hábito o tu práctica natural, el morar en este espacio de SILENCIO INTERNO?


Residir en el elevado nivel en el que no existen ni el ego ni el mundo, es aceptable para todos.

El corazón es ESE NIVEL, ese silencio o quietud absoluta
donde no surge el ego y se acaba el mundo,
es AQUELLO que está detrás del yo...

Ramana nos lleva ahí, para que aprendamos a aquietarnos a Sus Pies...
al borde la nada, del SILENCIO CONGÉNITO.

El corazón no es ni ser, ni no-ser.

Cuando algo se manifiesta decimos que "es",
y cuando vuelve a su estado no-manifestado,
decimos que no es...

Pero la verdad, el trasfondo, el origen
desde donde todo se manifiesta y deja de manifestarse,
es siempre no-dual,
libre de ser y no-ser,
libre de "forma" como contenido,
libre del "mundo" como contenedor de formas,
y libre de "dios" como lo sin forma.

Libre de conceptos, es nada y lo es todo.
Libre de objetos, no se necesita un yo que los sujete.
Y libre de sujeto, no hay NADA que pueda separarse.

El corazón es esa NADA, y el yo es la puerta de entrada y salida a este TODO, a la diversidad!


Cuando uno es el Ser sin forma, ¿quién hay ahí para ver? 
Uno mismo es el Ojo, completo, ilimitado.

Entonces empezamos a ver como SHIVA nos VE.

¡Con un ojo único!

Desde la visión no-dualista que no acepta polaridades ni puntos de vista personales. Que no precisa del contraste o el conflicto para aprender la realidad.

¡Al fin somos "tryambakam", el Señor de los 3 ojos!

Desde la quietud de el OJO UNIVERSAL no vemos objetos, y el sujeto no surge... no hay dualidad cuando sólo realizamos la existencia única, el Ser en todo.

Ya no estamos en el mundo, ya no somos parte de lo visto... ni necesitamos la visión para conocernos.
Somos la vida sin separación, la VIDA sin muerte y sin nacimiento,
sin comienzo ni fin, sin otro significado que la UNIDAD MANIFESTADA.

Shakti de Shiva, energía del Ser, todo es lo mismo, todo es siempre UNO SIN SEGUNDO.

Ahora sabemos que tanto los sentidos como la consciencia de los objetos, todos surgen en nosotros, esta consciencia pura, lo indivisible, infinito, completo, sin forma.

Una vez realizado esto, ya no creemos nunca más en la mente conceptual.

Y menos aún en la ilusión creada artificialmente de un yo personal, separado e independiente, y su punto de vista, su percepción errónea superpuesta sobre la visión clara del trasfondo no-dual.

ADVAITA... NO HAY DOS!

¡No hay, ni hubo, ni habrá NADIE nunca AQUÍ Y AHORA!

Sólo la Presencia eterna "en" y "como" nosotros... Manifestándose como la vida, sin dejar de permanecer como Consciencia y Presencia inmutable.

La vida es todo y nosotros nada fuera de ella... nada más que una idea erróneamente concebida.

Dice Nisargadatta que el corazón le dice, que ESO ES TODO... y la mente, al comprender la confusión, le dice que NO ES NADA... y su mente vive un poco en cada orilla.

Pero siempre está el centro, el río entre la orillas, la corriente eterna, el corazón libre de dualidad, donde ya nunca más tenemos que elegir entre ser nada o todo, porque fluimos en la consciencia de que siempre es el UNO.

En ese estado de Sahaja Samadhi, vivió Ramana sus últimos años, y desde allí, desde SU CORAZÓN, escribió estos versos.


OM BHAGAVAN
SRI BHAGAVAN
ANANDA BHAGAVAN
SATCHITANANDA BHAGAVAN 


La única independencia, la verdadera libertad, la paz absoluta, la apertura completa...es la UNIDAD.

Unidad de cuerpo, palabra y mente, en el presente... El SADGURÚ es la plena libertad realizada como la pura existencia del Ser infinito, siempre aquí y ahora.

Fuera de eso nada existe... y en  AQUELLO, todo ES SOLO FELICIDAD... ¡SATCHITANANDA!


OM NAMAH SHIVAYA 


sábado, 20 de septiembre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 2 (La tríada)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)


 2- Todas las religiones comienzan con la existencia del individuo, el mundo y Dios. 

Mientras exista el ego estos tres permanecerán separados. 

Residir, sin ego, en el Ser, es lo mejor.




Todos religión tiene su Dios... pero desde nuestro punto de vista, Dios es aquello de lo que justamente NADIE puede hablar.

Podemos hablar de TODO lo que existe... pero Dios no existe... DIOS ES.

Lo conocido es el yo (la historia, el recuerdo, la imaginación, la consciencia... personal)
Y este yo-concepto-raíz lleva aparejado, como contraste, el mundo.

El mundo es el negativo, el no-yo, lo diferente dentro mi consciencia, a lo que soy.

Es decir un mundo de objetos conocidos, desde la perspectiva de la que el "yo" (erróneo) parte.
Esto soy y por lo tanto, esto es... Yo soy un cuerpo-mente separado y el mundo está compuesto por criaturas similares o en su defecto, conocidas por mi.

Lo desconocido por descarte es Dios.
Aquello que no podemos conocer, pero se supone, que guarda todas las respuestas, todos los misterios, todas las alternativas posibles, en cuando a nuestra existencia se refiere.

La VERDAD se reduce a algo mucho más simple... Como verlo todo sin un yo en el medio!

En verdad no hay una verdad, pero se crea como contraste en el preciso instante de empezar a creer una mentira, una ilusión, un mal entendido.

Aparece un yo-personal y a partir de ese punto crucial en que empezamos a creer en su existencia se crea todo un mundo, una historia y una vida personal tan compleja que nos hace olvidar el error inicial, el origen de todos los males

El olvido de nuestra real naturaleza es lo que hace que debemos recuperar ese conocimiento esencial y allí nace lo que llamamos: la Verdad

Esa verdad es siempre la ayoidad (vacía de yoidad -  carente de un ser propio)

No hay nadie, ningún sujeto ni ningún objeto real más allá de la mente ... 

Y la mente no es más que el pensamiento "yo", convertido en creencia y magnificado, es decir, un sueño, un conocimiento supuesto, una apariencia, una centro creando espacio tan ilusorio como su base.

La Verdad reaparece fácilmente al VER con nuevos ojos que no pertenezcan a ningún veedor, en un ver sin condicionamiento es libre y aclara por completo la visión porque lo visto sólo existe para el que ve

Parece complicado pero es sencillo VER que sin yo no hay cuerpo, estas sensaciones ya no se refieren a un ser separado, y tampoco hay mundo porque lo que percibo no precisa ser separado en objetos, no tengo que calificar cada parte según su utilidad o en relación a alguien con quien interactuar.

Sin mundo ni cuerpo ni mente todo es uno siempre aquí y ahora, ya que tampoco es necesario el tiempo, no habiendo historia personal, ya no precisamos un futuro que se proyecte desde el pasado limitando la experiencia presente, total unificada


Mientras exista el ego estos tres permanecerán separados. 

No habiendo yo no hay fragmentación, ni miedo ni sufrimiento alguno ... 
Hay sólo una mente, y es indivisa.

Sin yo no existe más la noción de esclavitud, de vida condicionada y el concepto de liberación
Más allá del yo no hay porqué luchar ni esforzarse
Más allá de la idea del yo hay paz
La misma paz del sueño profundo pero conscientes, abiertos, iluminados, expandidos, despiertos

Más allá de la "idea del yo" hay libertad
Más allá del yo hay apertura, paz y plenitud.

¿Cómo?

Porque al entender más lo que somos nosotros mismos, también creamos para nosotros una falsa idea del otro, y de los demás... y ésta es la causa del miedo, el odio, la violencia y demás desviaciones tan comunes en la raza, hoy en día.

Más allá del yo no hay porque preocuparse... ni por quien!!!

No hay contracción ni tensión ni ninguna clase de sufrimiento creado por la creencia en la separación, por el condicionamiento del ser, que es Uno-siempre-en-todo.

Más allá te habrás reunido con tu origen, serás uno con el Amor universal y vivirás fusionado con el infinito, con su sabiduría, con su luz, con su espacio (con tu espacio) abierto infinito de Consciencia.

Aunque la diferencia sea abismal con tu actual estado, aunque el cambio sea tan profundo y liberador no debes apresurarte...

No debes enojarte ni embarcarte en una caza de brujas
No es necesario eliminar al yo
No debemos hacerlo, lo perpetuamos dándole entidad, trayéndolo al presente, alimentándolo
Sólo mantenernos observando, viéndolo como lo que es, un objeto más en la mente, un pensamiento y nada más... Hasta podemos sonreir a la manera budista, cada vez que se presente escondido como un condicionamiento o hábito, de los que se alimenta.



Residir, sin ego, en el Ser, es lo mejor.

Permanecer allí en la puerta que separa la realidad de la ilusión, lo real de lo mental, lo concreto de lo conceptual, la unidad y la dicha de la fragmentación y el sufrimiento.

Esa puerta es el yo.

Por eso, según de que lado te sitúes puede ser tu perdición o tu Salvador... Tu Amado Gurú interior, o el tirano que te esclavizará para "siempre".

Así debes verlo, como un gran poder, la energía universal que te mantiene esperando, vibrando, creciendo como el agua de un dique... hasta subas tanto que al fin puedas verlo por ti mismo

Así debes sostenerlo, no como un castigo, como algo de lo que tienes que librarte, sino como un "dios" que está esperando a que lo descubras

Y aunque es la fuente de la atención debes utilizar esa herramienta para traerla de vuelta a a sí mismo...

¡Y adorarlo!

Y esto es, permanecer atento a su existencia con todo tu corazón!!!
Pues sólo por su Gracia puedes comprender que Él y sólo Él es la consciencia detrás de la existencia y la presencia que sostiene a ambas!

Esa es la máxima verdad ... Satchitananda

Siempre somos conscientes de existir: SAT y CHIT
Ambos nacen y se hunden juntos... Son yo y esto (mío)

Soltando "esto", el objeto, y acogiéndolo como nuestro propio ser mediante una toma profunda de consciencia, propiciamos que se refunda en el "yo", y así ambas "existencias" pierden sentido... dejan de ser necesarias, funcionales... y se esfuman!

Y sólo así podemos VOLVER a Casa, a ser conscientes del puro ser entero, completo y pleno: SATCHITANANDA

SAT está siempre en CHIT ... y ambos en ANANDA!

Pero hasta que no se fusionen SAT y CHIT como UN SOLO SER, sin división, sin fragmentación, no-dos, no pueden retornar al origen, al ESPACIO DEL CORAZÓN, a SER PLENITUD, FELICIDAD Y AMOR SIN LÍMITES!

Yo soy nada... ESO QUE ES EN EL CORAZÓN... LO ES TODO!

OM NAMAH SHIVAYA 

martes, 16 de septiembre de 2014

SAT DARSHANAM - Verso 1 (Una sola fuente)

Cuarenta versos sobre la Realidad
(vivir desde el corazón)

1- Dado que vemos lo variado del mundo, una sola fuente, con poderes ilimitados, ha de ser aceptada. 

El que ve, lo visto, la pantalla sobre la que se proyecta, la luz, todo eso es solo Él... el Uno.



Todo objeto está compuesto por el sujeto esencialmente,
quien lo crea, lo hace con un propósito o función,
sea consciente de ello o no.

Todo fenómeno o percepción es yo + esto
consciencia + nombre y forma

Una vez que comprendemos que el observador es lo observado
y no hay percepción posible sin el perceptor
y ambos precisan uno del otro para existir...

Comprobamos que no habiendo objeto, el sujeto desaparece,
que no habiendo "lo visto", el que ve no tiene sentido de ser,
que no habiendo visión, la luz y el trasfondo,
la interacción vibrante entre sujeto y objeto,
deja también de existir

¿Cómo puede suceder eso?
Nadie puede explicarlo, no puede ser enseñado,
cuando está desunido nadie puede creer que pueda unirse,
y cuando está unido nadie entiende como podría separarse.

La interdependencia entre los opuestos mentales
y su anulación mutua, al reencontrarse,
sólo puede ser comprendida mediante la práctica,
mediante la experiencia directa,
la trascendencia real y concreta
de toda dualidad.

El sujeto y su colección de objetos,
surgen y se hunden juntos
viven, trabajan, 
existen
en continua-unidad.

Al fin reconocemos, no sin un gran sentimiento de alivio y expansión,
que "una sola fuente" es la responsable de ambas apariciones.


El poder de esa Fuente eterna o trascendente,
tiene que ser por definición
ilimitado
(no condicionado por sus propias creaciones)
infinito
(se retroalimenta observando su propio despliegue)
y absoluto
(su libertad no corre riesgo alguno,
pues su base es la plenitud-purnam)

Cuando la realidad se ve a sí misma como unidad,
el-que-ve se realiza o se ve directamente identificado o unificado con lo visto,
no es porque antes haya dejado de ser "uno en todo"
sino porque ya no se inquieta al reconocer 
que hay simplemente una apariencia, 
(fenómeno-noúmeno o nombre-forma)
superpuesta sobre aquél sí mismo de fondo,
infinito y eterno,
sobre el ser uno...
EL ESPACIO INFINITO DEL CORAZÓN

OM NAMAH SHIVAYA

Om Purnamadah Purnamidam
Purnat Purnamudachyate
Purnasya Purnamadaya
Purnamevavasishyate
Om Santih, Santih, Santih!

Traducción: 

Lo invisible (Brahman) es lo pleno; 
lo visible (el mundo) también es pleno. 
De lo pleno (Brahman) ha surgido lo pleno (el universo visible). 

Lo pleno (Brahman) permanece igual aunque lo pleno (el universo visible) 
ha surgido de lo pleno (Brahman). 

Om Paz, paz, paz!

Om
El Absoluto es perfecto
Aquello, el Mundo También es perfecto.
Si de lo perfecto Surge lo perfecto
Lo que queda es La Perfección Misma

(Upanishads)






Âtma Vichara paso a paso

Persigue inexorablemente la búsqueda del "Quién soy yo".
Analiza tu personalidad entera.
Trata de encontrar dónde comienza el pensamiento del Yo.
Prosigue con tus meditaciones.
Continúa volviendo la atención hacia adentro. (Un día la rueda del pensamiento perderá velocidad, y una intuición surgirá misteriosamente)
Sigue esa intuición, deja que tu pensamiento se detenga, y te conducirá finalmente hacia la meta.

De las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi