Sólo el silencio

Aunque la realidad del ser ha sido establecida de muchas maneras,decirlo no es suficiente: el ser sólo es conocido por experiencia propia.

Sri Bhagavan Ramana Maharshi

ॐ नमः शिवाय

lunes, 7 de marzo de 2011

UPADESA (Dhyana Yoga -15-) Morar en el Yo

15.- ¿Existe algún deber para aquél elevado yogui 
cuya mente ha sido aniquilada? 
Ninguno, pues ha conseguido morar en el Yo.

Llegamos casi sin fuerza a la mitad de esta fantástica UPADESA y sentimos que no podemos dar un paso más... Hemos dejado atrás todo egoísmo, todo deseo concerniente al cuerpo, al ego, al individuo, al aspirante incluso, y pareciera que al fin y al cabo arribamos a un punto muerto, donde sólo nos espera el vacío y muda quietud casi lindante con la abulia.

Nuestro deber es seguir avanzando, yendo tras el Gurú en su continua Pradakshina, esa procesión que el Maharshi realiza para mostrarnos el camino correcto y directo hacia la realización... Nuestro deber es continuar, insistir, esforzarnos, pero antes debemos comprender hasta qué punto y a quién pertenece el deber y el derecho a la última etapa.

Dentro el hinduísmo y en el marco de la ley social (varna dharma) existen determinados deberes prácticamente ineludibles para las distintas clases sociales, que se dividen a su vez según la tradición familiar en trabajadores, comerciantes y sacerdotes...También para el aspirante espiritual iniciado en la ciencia de Yoga, se agregan los deberes derivados de las prácticas y el aprendizaje sistemático de la teoría necesaria.

Sin embargo, el Maestro aclara en este verso que para el Yogui que ha alcanzado la gracia de permanecer en ese estado no condicionado, en el que la mente es absorbida por la contemplación no dual, por la sola presencia de la unidad esencial, todos los deberes prescriben, se acaban de una vez y para siempre.

El Maharshi señala en  uno de sus axiomas más poderosos, que el único deber del ser humano es precisamente "SER", sólo ser y no ser esto o aquello, es decir, dejar de identificarse con los objetos de la mente que apararecen y desaparen en su conciencia.

Su deber es SER, y no ser esto o eso. 
«YO SOY LO QUE YO SOY» resume toda la verdad; 
el método está resumido en «SEA QUIESCENTE».

¿Y qué significa Quiescencia? 
Significa «Destrúyase a usted mismo»; 
debido a que, todo nombre y forma es la causa del trastorno. 
«Yo—yo» es el Sí mismo. 
«Yo soy esto» es el ego. 
Cuando el «yo» se mantiene solo como el «yo», 
es el Sí mismo. 

Cuando se va por la tangente y dice 
«Yo soy esto o eso, yo soy tal y tal», —es el ego.

La práctica de Dhyana nos has fortalecido, la contemplación no dual terminó de asentarnos y establecernos en nuestro estado natural de conciencia y la permanencia ha obligado a la mente a retirarse y aquietarse en el origen, fluyendo mansamente totalmente dominada por el Yogui que ha logrado hacerla receder hasta ese Ser simple y desnudo, hasta ese YO PURO que es la única realidad que finalmente existe.

Lo que hasta ahora nos parecía un estado a experimentar se ha develado como nuestro SER REAL, y todo lo demás que parecía tan real, ha quedado del lado de la experiencia ... Todo lo vivido y aprendido hasta el momento fue sólo un sueño individual, un estado intermedio, algo transitorio, circunstancial... Pero ahora conocemos LO que somos en esencia, nuestro VERDADERO YO, y nos percatamos de que Aquello es, fue y será la presencia inmutable e inconexa, que jamás puede desaparecer ni corromperse.

El Yo es la fuente, el sendero y la meta de la realización, el propósito de la Upadesa, la cumbre de nuestra existencia y el fin último de nuestra búsqueda, de nuestra sed, de nuestra incertidumbre.

El único deber es entonces es permanecer en ese ser puro, en ese estado interior bendito al que por la Gracia del Gurú hemos accedido y por la constancia y la paciencia en Sus preceptos hemos aprendido a sostener con atención.

Ese espacio de quiescencia no refiere a un conocimeinto que deba ser instalado en la mente como foco de atención mediante la concentración o la repetición, sino que se trata de una revelación o intuición directa que una vez alcanzada despeja la superficie de la mente dejándola en completa quietud, en perfecta calma.

Cuando la mente, que es sutil, sale a través del cerebro 
y de los órganos de los sentidos, 
aparecen los nombres y las formas burdas; 
cuando permanece en el corazón, 
desaparecen los nombres y las formas. 

No permitir que la mente se externalice, 
sino retenerla en el Corazón, 
es lo que se conoce como "interioridad" (antar-mukha). 

Dejar que la mente se aleje del Corazón 
se conoce como "exteriorización" (bahir-mukha). 
Así pues, cuando la mente permanece en el Corazón, el "Yo", 
que es origen de todos los pensamientos, desaparecerá, 
y el Ser que existe siempre, brillará.

La naturaleza del Ser es esa Consciencia pura que está siempre establecida en si misma, siempre presente y quieta, centrada en su totalidad, en la cumbre de su existencia como felicidad y plenitud... Nuestra esencia es sat-chit-ananda, el Corazón mismo de la vida, siempre libre y desapegado, elevado más allá del ego y de cualquier otra idea superpuesta... Nuestro estado natural es morar allí en la unidad, en el silencio, en la fuente de todo lo que surge para no volver a extraviarnos...

...Lo NATURAL tiene que se por fuerza PERMANENTE y no conlleva ningún esfuerzo... La naturaleza del SER es INMOVILIDAD, quietud, permanencia... y para alcanzarla, para ser eso, para reintegrarnos como el Yo real, y redescubrir nuestra naturaleza esencial, no tenemos más opción que asumirla y trasladarla a nuestra vida diaria, aún en esta transición de cuerpo-mente y en este mismo mundo.

Al no tratarse de un objeto cambiante y movible, jamás podemos conocerlo, pero podemos SERLO, recediendo la atención al estado de perfecta expectación, de completa nulidad.

Permanencia es la clave final, el mensaje oculto en el Silencio congénito, en la consciencia sin objeto, en el origen virginal de todos los pensamientos, persistiendo ante cualquier estado u objeto que aparezca superpuesto sobre ese trasfondo de absoluta pureza.

En el Vivekachûdâmani, Sri Shankarâchârya describe este eterno estado, utilizando el lenguaje de la Vedanta y el más puro espíritu de la filosofía Advaita: 

"En la envoltura de la inteligencia 
brilla eternamente el Atman, 
el testigo radiante de todo. 
Toma eso como fin, 
un fin que nada tiene de irreal 
y, por una corriente continua de pensamiento, 
experiméntalo y goza de él 
como de tu propio Sí-mismo".

Esta consciencia, que es la fuente de todo lo que existe, y en su estado puro no sufre en absoluto ningún cambio de estado, por lo que no podemos llamarlo cabalmente un "estado"... La consciencia del Ser (Atman o Sí-mismo) siempre posee estos tres aspectos totalmente vigentes:

1) Eterna
2) Sin cambios
3) independiente de cualquier agente externo para conocerse, inconexa y libre.

Sólo aquello que supera estos tres filtros puede autodenominarse: REAL.

El Yo está dentro y fuera... El Yo está delante y atrás... El Yo está al sur y al norte... El Yo está arriba y abajo... No hay referencias si me refiero al YO...¡YO SOY SIEMPRE EL MISMO!

Ser simplemente lo que somos siempre, sin nombre ni forma, sin calificación alguna, sólo consciencia pura, consciencia sin más, sin agregados ni atributos, sin otra identidad.

La biblia dice: Estad quietos y conoced que Yo soy Dios.

¿Porqué no reconocemos este Yo puro en nosotros, si está plenamente presente en cualquier estado? Porque aún tenemos que familiarizarnos con él ... por haber perdido esa base de plenitud que sólo podemos experimentar en el SILENCIO profundo del corazón, y al cual nos iremos readaptando poco a poco, hasta recuperar nuestro andar natural y original, tal como se rehabilita alguien que ha perdido sus principales funciones motrices y necesita reeducarlas con suma paciencia y constancia.

Y otra vez Sri Sankara resume este proceso de rehabilitación o recuperación de nuestra naturaleza esencial maravillosamente en su obra "La realización directa", repasando los pasos definitivos del Dhyana Yoga, que desembocan en este estado de absorción y beatitud, en el que ya no somos nada... más que el eterno morador del Ser.


121.
La absorción de la mente en la suprema Conciencia, 
realizando al Atman en todos los objetos es conocida como pratyahara 
(retirar la mente de los sentidos y objetos). 
Los que buscan la liberación deben hacer esta práctica.
122.
La suprema dharana (concentración) 
es aquella firmeza de la mente que se logra 
realizando únicamente a Brahman, 
dondequiera que vaya la mente.
123.
Mantenerse independiente de todo 
como resultado del único indivisible 
concepto de que en verdad "yo soy Brahman", 
es bien conocido por el término dhyana (meditación) 
productor de la dicha suprema.
124.
El olvido completo de todos los pensamientos, 
primero haciéndolos inmutables 
y luego identificándolos con Brahman es llamado samadhi; 
también es conocido como el Conocimiento.
125.
Con mucho cuidado el aspirante debe practicar esta meditación 
que revela su natural dicha, hasta que llegue a dominarla completamente. 
Entonces surgirá espontáneamente en un instante 
cuando quiera estar en ese estado.
126.
Entonces el mejor de los yogis, 
alcanzando la perfección (cuando se establece en ella) 
se libera de las prácticas. 


La verdadera naturaleza de ese hombre 
está más allá de la palabra y de la mente.

Sri Sankarâchârya
APAROKSHA ANUBHUTI
La Realización Directa del Ser

Aquél "elevado yogui", el practicante que se ha establecido en el centro de su ser natural, tras haber atravesado todas las etapas preliminares del Raya Yoga, para finalmente obtener no sólo la visión o intuición de la fuente eterna, sino la madurez necesaria para permanecer allí sin fluctuaciones... ha logrado feliz-mente reposar en su propio centro, habitar en la paz inefable, asentarse en la luz del silencio, morar en su Yo verdadero.

Toda "experiencia" es contraria a nuestra naturaleza, que es PERMANENCIA, y sólo aquello que está siempre presente y patente (de manera directa) en nosotros es real alteza.

Lo único a lo que podemos llamar "permanente" es al YO PURO, ya que siempre somos conscientes, y este simple y perfecto ser constituye nuestra naturaleza básica o esencial, por lo que se infiere que "lo que es natural en nosotros tiene que ser permanente" sin excepción.

Hay dos características que deben existir siempre para que un estado sea considerado como "natural" o inherente:

   1. Aquello a lo que no podemos renunciar.
   2. Lo que jamás puede sentirse como una carga.

Así como el fuego no puede renunciar a su calor, y el veneno no constituye una carga ni un peligro para la serpiente... Así esta pura consciencia sin objeto constituye nuestra naturaleza prefecta y contínua, omnipresente e irrefutable.

Uno no se esfuerza para obtener lo que es su naturaleza, y por lo tanto, siempre está presente en él, más allá de todo cambio aparente.

Conocerla es amarla... Es morar en esa base existencial, vacía de sentido y de propósito, y sin embargo, plena de dicha y bienaventuranza... Siendo simplemente lo que somos, lo que siempre fuimos en el punto "cero" de toda experiencia, antes de cualquier movimiento, de todo estado de conciencia.

Morando en el Corazón trascendemos el miedo ancestral a la muerte y todo resto de separatividad que pueda haber quedado postergado por la práctica y la entrega a los Pies del Sadgurú....

ORACIÓN

1. ¿Puede haber la sensación de «yo», 
sin eso que existe, siempre?
Libre de pensamientos, existe, 
este ser interno, el Corazón.
¿Cómo conocer entonces eso 
que es más allá de la mente?
Conocerlo es morar, firmemente, en el Corazón.

2. El pensamiento «yo» es el primero en morir para aquellos
que se han refugiado del miedo de la muerte,
a los pies del conquistador de la muerte.
En adelante son, naturalmente inmortales.
¿Pueden ser asaltados alguna vez 
de nuevo por el miedo de la muerte?
Sat-Darshan


Al conocimiento de nuestra naturaleza se le denomina "autoconocimiento" y ésta es la única liberación a la que podemos aspirar en nuestro estado actual.

El Yo es el nombre más alto de Dios... Al destruirse el ego queda como el Verbo supremo en el espacio de silencio que llamamos CORAZÓN, nuestra primera y última morada.

Somos es el YO y no hay nada más que el YO... Conociendo eso, conocemos todo lo demás.

En el sólo ser, en la mayor austeridad posible, la de permanecer fuera del alcance de la conciencia del cuerpo o del sentido de individualidad, y estabilizarnos en ese trasfondo natural y original sin modificaciones, está la única paz y felicidad que merece ser buscada con total dedicación.

Como dijimos, éste es el estado de perfección (siddha) en el que ya no queda nadie como "el hacedor", nadie que pueda tomar una decisión o asumir una postura determinada.

No quedan cualidades para ejercer, ni atributos que puedan ser útiles a fin alguno ... Aquí sólo nos resta "permanecer" vacíos y totalmente rendidos al único final posible:

!La destrucción completa como individuos, la resurrección gloriosa como el Yo real!

Permanezcamos pues, entregados completamente en el lo más profundo de nuestro propio ser, a los Pies del Señor que mora auspicioso e inmutable en el Corazón como Siva, el Dios supremo, el Maha yogui, el Sad Gurú que nos ha guiado hasta la inefable paz de su más íntima naturaleza!





नमः शिवय गुरवे
सचिदनन्द मुतयै
निसपपचय शनतय
निरलमबय तेजसे

Om

Namah Shivaya Gurave
Saccidananda Murtaye
Nishprapanchaya Shantaya
Niralambaya Tejase

Om

Ofrezo mi ser al Señor Siva, 
el Uno auspicioso
que es el verdadero Gurú interno y externo
quien asume la forma de Existencia, Consciencia y Felicidad eternas
que es omnipresente y pleno de Paz
y existe independientemente 
como esencia vital de la liberación




OM NAMAH SHIVAYA

OM NAMO BHAGAVATE SRI RAMANAYA

HARI OM TAT SAT

NAMASTÉ


6 comentarios:

  1. Que podría decir, mi amado amigo?

    En esta ocasión voy a pedir.
    Le pediré a nuestro Sat-Gurú que su luz siga alumbrándote para que através tuyo continuemos disfrutando del estudo de esta Upadesa.

    Un abrazo en el Ser, mi querido Ganapati.

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  2. Querido Hermano:

    Este texto expresa, a través del cuerpo que habitas, el Amor incondicional y el Sat-Chit-Ananda al que intentamos llegar o lograr alguna vez en el transcurso del día o en algún momento de nuestros días.

    Comparto la expresión de Aviló.

    Siento la inmensidad y lo Uno que se revelan a través del texto.

    No puedo compartir nada.

    Tú lo estás expresando.

    Rescato este párrafo en particular...

    ... "Así como el fuego no puede renunciar a su calor, y el veneno no constituye una carga ni un peligro para la serpiente... Así esta pura consciencia sin objeto constituye nuestra naturaleza prefecta y contínua, omnipresente e irrefutable."...

    Desde mi corazón al tuyo, que son Uno y el Mismo...

    Un fuerte abrazo hermanador y sin tiempo.

    OM NAMO NARAYANAYA!!!

    NAMASTÉ!!!

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  3. Querido Ganapati: No pienso que los que hemos llegado a esta orilla lo hallamos hecho por casualidad; más bien creo que hemos sido depositados aquí y el único destino posible es la Upadesa que traes hoy: Morar en el Ser. Y por ello suscribo plenamente esta frase tuya:

    "Aquí sólo nos resta "permanecer" vacíos y totalmente rendidos al único final posible:

    !La destrucción completa como individuos, la resurrección gloriosa como el Yo real!"

    Que así sea!

    Namasté!

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  4. Gracias, Amado Ganapati. GRACIAS. TE AMAMOS.

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  5. Si el sol es comido, por que los demás no lo advierten, se supone que abría una defensión de este mismo aun cuando la realidad sea tal cual es, me parece extraño que quieran devenir el yo, se supone que la realidad debería provocar la defensión, y quienes están en la tarea de devenir han aceptado la realidad y no se han defendido? la esencia de sobrevivir no funciona con todos?

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  6. Gracias Amigos en el Ser!

    A todos gracias por seguir esta serie y seguirse a sí mismos al mismo tiempo!

    Aprecio su sinceridad y agradezco infinitamente la fuerza que transmiten!

    Namasté hermanos!

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TAT TVAM ASI (Tú eres Aquello que es lo único que ES)

OM NAMAH SHIVAYA



Âtma Vichara paso a paso

Persigue inexorablemente la búsqueda del "Quién soy yo".
Analiza tu personalidad entera.
Trata de encontrar dónde comienza el pensamiento del Yo.
Prosigue con tus meditaciones.
Continúa volviendo la atención hacia adentro. (Un día la rueda del pensamiento perderá velocidad, y una intuición surgirá misteriosamente)
Sigue esa intuición, deja que tu pensamiento se detenga, y te conducirá finalmente hacia la meta.

De las Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi