¡Encuentra los Pies del Señor en tu corazón y permanece allí para siempre!
Realizando que el Señor es el SER puro y simple, libre y eterno, y entregándonos a Sus Divinos Pies, llegamos al punto donde ya no hay caminos, ni hay quién lo transite, pues identificados con lo Brahman sólo nos resta esperar por la Gracia, para que finalice la obra divina, "matando sin matar" todo lo que sea irreal en nosotros, todo lo que no sea Sí mismo, el Señor supremo.
Sri Ramakrishna, un gran santo del siglo pasado cuya vida fue también un claro ejemplo de entrega y realización, repetía que no había que conformarse con un sólo aspecto de la divinidad, y además de realizar su naturaleza no-dual, en perfecta absorción o samadhi, era necesario ADORAR esa divinidad omnipresente, en todo momento, mientras sigamos sintiendo la más mínima contracción o condicionamiento cognitivo. Por eso, siempre oraba de este modo:
"Madre Divina, no tengo bhakti ni yoga,
soy pobre y desamparado,
no deseo ser alabado por nadie.
Permite que mi mente sólo more
por siempre en Tus pies de loto"
Sri Ramakrishna llegó a la realización espontánea mientras realizaba tareas devocionales en el templo de la diosa Kali, ante la imagen de Siva, y a partir de allí se dedicó a profundizar esa experiencia mística y hacerla permanente.
De manera similar, el sadgurú Ramana siguió esa misma guiación hasta la base del monte Arunachala (a los pies de Siva) devocionalmente al principio, para comprender más tarde que esa desbordante devoción hacia la Montaña sagrada se trataba sobre todo del mandato hacia la completa "inmovilidad", hacia la permanencia en total quietud y firmeza mental (manolaya)... y al cumplimiento de esa simple sadhana, se entregó durante el resto de su vida en Tiruvanamalai.
El gran santo de Arunachala nos recordaba que adorar la realidad sin forma, es la mejor manera de adorar y la única forma de alcanzar la PERMANENCIA de la mente en el corazón. Pero aclaraba que si alguien era incapaz de adorar al Ser sin darle forma, la adoración con forma era aceptable. Pues la veneración sin forma era sólo posible para aquellos que habían trascendido la mente y el ego.
Lo realmente notable de este recordatorio es que un ser que obtuvo la liberación a la manera de un jñani yogui nos recomiende la "adoración" como medio de permanencia en el estado puro, y recalcando que aún para aquellos que han logrado la realización más allá del sentido individual, éste era el modo de permanecer como jivan-muktas o liberados en vida, hasta que se concrete la suprema absorción y liberación de la forma física, al consumirse totalmente el prarabdha karma.
El Sadgurú demostró en su propia vida que no hay diferencia entre Bhakti y Jñana, siempre que en el corazón prevalezca la firme determinación de unirse a su verdadera naturaleza eternamente realizada.
El pensamiento «yo» es el primero en morir
para aquellos que se han refugiado
del miedo a la muerte,
a los Pies del Conquistador de la muerte.
En adelante son, naturalmente inmortales.
¿Pueden ser asaltados alguna vez
por el miedo a la muerte?
para aquellos que se han refugiado
del miedo a la muerte,
a los Pies del Conquistador de la muerte.
En adelante son, naturalmente inmortales.
¿Pueden ser asaltados alguna vez
por el miedo a la muerte?
La crisis del hombre consiste en que siempre está intentando cambiar para ser esto o aquello, y hasta para realizarse o liberarse... Su desilusión o liberación, por contrapartida, se reduce simplemente a dejar de identificarse con lo que cambia.
Aquí y ahora, el hecho de su identidad divina le resultará irrefutable (cuando se elimina el no-ser, lo que queda es el ser) y no le dejará otra opción que entregarse a ese estado de paz profunda y cesar todo movimiento creativo, permaneciendo allí mientras se va diluyendo lentamente en su propia fuente todo el lastre acumulado, las últimas resistencias de sus predisposiciones y semillas de la dualidad.
Cuando se pierde por el completo la capacidad de discernir, la mente misma se estabiliza en el más elevado estado de desidentificación o samadhi.
Existen tres tipos de samadhi en la filosofía Vedanta, Salvikalpa, Nirvikalpa y Sahaja Samadhi, siendo con objeto y sin objeto, los dos primeros respectivamente, y el último más allá de toda objetividad, es el estado natural y puro del ser absoluto, el samadhi ESPONTÁNEO en el que más tarde o más temprano nos encontraremos completamente desnudos de todo condicionamiento externo e interno.
Existen tres tipos de samadhi en la filosofía Vedanta, Salvikalpa, Nirvikalpa y Sahaja Samadhi, siendo con objeto y sin objeto, los dos primeros respectivamente, y el último más allá de toda objetividad, es el estado natural y puro del ser absoluto, el samadhi ESPONTÁNEO en el que más tarde o más temprano nos encontraremos completamente desnudos de todo condicionamiento externo e interno.
Ramana Maharshi fue la perfecta escenificación del SAHAJA SAMADHI en la tierra, así como Budha dió el perfecto ejemplo del modo de trascender el intelecto, y Cristo hizo lo propio con la primera, pero fundamental etapa de superar la identificación con el cuerpo.
Esta es la diferencia entre los Avatares, encarnaciones o vehículos de la divinidad, y los demás maestros secundarios que conocemos.
Los Avatares, jamás caen en contradicciones ni ambigüedades en sus exposiciones, por la misma pureza con que fue formada la estructura mental desde donde la emiten.
Recordemos solamente la imagen de la Virgen que engendra al Niño rey, como símbolo de la asepsia con la que llegan estas almas puras, que nacen para nuestra fortuna y demuestran con sus vidas, la enseñanza espiritual que necesita plasmarse de acuerdo al momento histórico por el que atraviesa la especie humana.
Estos Mahatmas, grandes seres liberados por nacimiento, nos dejan su ejemplo evangélico para que no queden dudas de que su enseñanza es totalmente viable y realizable en el estado actual de evolución del ser humano.
Tal es el caso de SRI BHAGAVAN RAMANA MAHARSHI, nuestro guía y maestro interno por excelencia. El otrora joven Venkataraman, quien habiendo obtenido a muy temprana edad la liberación espontánea, que lo llevó instantáneamente más allá de la identificación con el cuerpo-mente, abandonó sin saber todavía porqué y cómo, su sentido de ser para dirigirse a los Pies de Siva, en su forma de Arunachala, y permanecer allí en Sahaja, a la espera de Su Gracia, cada instante de su gloriosa vida... la que se transformó así en un verdadero EVANGELIO.
El poderoso impacto del mensaje de vida de Bhagavan Ramana no fue la autoindagación como muchos creen, sino la permanencia en el YO, la inmovilidad a los Pies del Señor, que significa simplemente el "umbral" hasta el que podemos llegar como conciencia, más allá del intelecto, y antes de que la mente se exteriorice.
Ante la incomprensión e insistencia de sus devotos el método recetado es la autoindagación, pero la ESENCIA y la meta ejemplificada a la perfección en su viva Presencia fue siempre la simple estancia y permanencia inquebrantable a los Pies de la Montaña Inmóvil y llena de Gracia, que lo había atraído cuando niño.
Se dice: "YO SOY el que SOY". Esto significa que una persona
debe permanecer como el "Yo".
Ella es siempre solamente el "Yo". No es nada más.
Sin embargo, la persona que pregunta: "¿quién soy yo?",
es sólo una víctima de la ilusión, no un hombre realizado,
consciente de sí mismo.
La errónea identidiad del Yo con el no-Yo
hace que se pregunte: "¿quién soy yo?"
Bhagavan repetía una y otra vez que SER ES REALIZAR, y lo sintetizaba en la sentencia bíblica: YO SOY EL QUE SOY... Por su Gracia sabemos que cuando la mente permanece vacía, sin objetos, pura y limpia de pensamientos, se devela automáticamente como consciencia ... y la consciencia es el SER.
El simbolismo de "los Pies" no es otro que el de la base existencial o consciencia, el trasfondo vacío y absolutamente libre, más allá del cual ya nada existe y donde ya no hay nadie que sepa que ES o necesite conocer su propio ser... Justo sobre Sus Pies está el Señor, el Yo puro en su perfecta naturaleza, eterna, sin cambio y completamente independiente.
No hay un ser que o sea consciente,
y por tanto, que no sea Siva.
No sólo él es Siva, sino que también
todo lo demás de lo cual es consciente o no.
Siva es el ser que asume estas formas
y la consciencia que las ve.
Es decir: Siva es el trasfondo que subyace
en el sujeto y el objeto,
y así mismo Siva en reposo y Siva en acción,
o Siva y Shakti.
Cuanto se diga que "es",
es sólo la consciencia, Siva.
y por tanto, que no sea Siva.
No sólo él es Siva, sino que también
todo lo demás de lo cual es consciente o no.
Siva es el ser que asume estas formas
y la consciencia que las ve.
Es decir: Siva es el trasfondo que subyace
en el sujeto y el objeto,
y así mismo Siva en reposo y Siva en acción,
o Siva y Shakti.
Cuanto se diga que "es",
es sólo la consciencia, Siva.
La fuente donde original de los pensamientos
son los Pies del Señor, Iswara.
El amor a Sus Pies, plasma bhakti.
¡La devoción se origina en los Pies del Señor!
Piensa en los Pies del Señor y bebe el Néctar.
Todos los demás dioses adoran solamente a Siva,
y ponen sus cabezas coronadas a los Pies de Él.
Esa adoración involuntaria es sólo natural del Siva.
Por distintos que sean los cuerpos,
la mente sólo se pierde a los Pies del Señor.
¡Y la dicha inunda!
Adorar a Dios con flores
y otros objetos externos es problemático.
Deposita tan sólo una flor -tu corazón-
a los Pies de Siva, y permanece en Paz.
La devoción es Jnana,
pues la mente que se pierde a los Pies de Siva
queda limpia de ignorancia,
conocimiento y liberación.
son los Pies del Señor, Iswara.
El amor a Sus Pies, plasma bhakti.
¡La devoción se origina en los Pies del Señor!
Piensa en los Pies del Señor y bebe el Néctar.
Todos los demás dioses adoran solamente a Siva,
y ponen sus cabezas coronadas a los Pies de Él.
Esa adoración involuntaria es sólo natural del Siva.
Por distintos que sean los cuerpos,
la mente sólo se pierde a los Pies del Señor.
¡Y la dicha inunda!
Adorar a Dios con flores
y otros objetos externos es problemático.
Deposita tan sólo una flor -tu corazón-
a los Pies de Siva, y permanece en Paz.
La devoción es Jnana,
pues la mente que se pierde a los Pies de Siva
queda limpia de ignorancia,
conocimiento y liberación.
Selección de obra Sivananda Lahari
que describe la Devoción suprema
de Adi Sankaracharaya.
que describe la Devoción suprema
de Adi Sankaracharaya.
Bhakti es reunión con el Ser... al realizarse se convierte en Jñana, ausencia del sentido de separatividad... y esta es la única dicha y realización verdadera que podemos conocer en esta misma vida.
Cuando hay dos, sólo el amor logrará que quede sólo uno, que el objeto se funda en el sujeto, que el no-ser provisorio e ilusorio se disuelva en la claridad del ser uno, eterno e inmutable.
No nos apresuremos como el Rey Janaka ante la proposición reveladora del sabio Vashistha, a exclamar: "¡soy el sí mismo!" sin darnos cuenta que probablemente sólo de que se trate de un "adelanto", de un vislumbre temporal propiciado por la suprema Gracia del Sadgurú.
Si realmente amamos al Sí mismo debemos VIVIR como el Sí mismo, como el puro ser que es dicha permanente e ininterrumpida, aún en este cuerpo y en esta vida aparentemente condicionada.
Si realmente amamos al Sí mismo debemos VIVIR como el Sí mismo, como el puro ser que es dicha permanente e ininterrumpida, aún en este cuerpo y en esta vida aparentemente condicionada.
La ligadura es ilusoria y la liberación también lo es; por lo tanto sólo la persistencia en un único estado natural o liberado tiene que imponerse.
Cuando el ego se desvanece, el jiva muere (desaparece el sentido de ser esto o aquello) y a eso le sigue la realización de Brahman en samadhi... Entonces es Brahman y no el jiva, quien realiza a Brahman.
Y aunque parezca duro de afrontar, tendremos que terminar por aceptar que Moksha (la meta, el final) no es una experiencia continuada de exaltación religiosa y gozo ilimitado, sino el único estado de ser en perfecta comunión e integración, en la continua beatitud del samadhi o autoconocimiento ... sin ser otra cosa, sin ser nada más ... Es al fin y al cabo: ¡PERMANENCIA EN LA INEXSISTENCIA!
Con el corazón totalmente convertido en presa
a los Pies del Señor has de encontrarme
sin otras esperanzas ni certezas,
ni la más remota idea de salvarme.
El Néctar de Sus Pies me ha convencido
de que no hay otra historia ni otra suerte...
¡Si hermoso fue nacer y haber vivido
mucho más bella aún será esta muerte!
HARI OM TAT SAT
¡TAT TWAM ASI!








